domingo, 10 de diciembre de 2017

Amar es destruir la soledad del otro






Opinión de José Luís Nunes Martins




El sentido de la vida pasa por salir de la comodidad y salir al encuentro de los que nadie quiere ver, por ser malos o mejores que nosotros, y caminar con ellos en el tiempo. Dando sin esperar recibir. Aceptando sin juzgar. Perdonando sin un por qué. Aprendiendo siempre.



El egoísmo es una forma que algunos encuentran para lidiar con el miedo a hablar. Una respuesta casi natural para quien no se quiere molestar. Se apartan, haciendo que la distancia le sirva de muralla.



Tendemos a creer que somos diferentes y mejores que los otros.



Creemos que sabemos todo y que nadie nos puede enseñar nada, pues si algo nos es desconocido, lo es porque apenas tiene importancia. La humildad es algo que queda siempre bien en los discursos, aunque no la practiquemos, como si eso fuese señal de inferioridad o cobardía.



Para justificar esta actitud de crear diferencias donde tal vez no existan, ¡nos disculpamos condenando a los otros! ¡No cometemos errores, los otros están equivocados a nuestro entender!



Cuanto más se piensa así, más abandonado se queda.



Otros hay que, por ser buenos acaban por ir siendo apartados. Pocos tienen el coraje de compararse con ellos. Su verdad incomoda. Admitir que son ejemplos a seguir es algo demasiado duro para quien solo quiere elogios y éxitos –aunque no sean verdaderos o merecidos.



El amor no es un juego donde se intercambian beneficios.



En el amor, es quien más pierde, por dar más, el que gana… se gana sí mismo, mostrándose, y viéndose, en su forma más auténtica.



El sentido de la vida pasa por salir de la comodidad y salir al encuentro de los que nadie quiere ver, por ser malos o mejores que nosotros, y caminar con ellos en el tiempo. Dando sin esperar recibir. Aceptando sin juzgar. Perdonando sin un por qué. Aprendiendo siempre.



Creando caminos que, después de llevarnos al encuentro de unos con otros, puedan ser largos o suficientes para que, juntos, sigamos en la misma dirección. Pero sin que por eso cada uno deje de tener que escoger entre una infinidad de caminos.



¡Amar es destruir la soledad del otro… y la nuestra!



                                                                       Ilustración Carlos Ribero



http://rr.sapo.pt/artigo/100244/amar-e-destruir-a-solidao-do-outro


miércoles, 6 de diciembre de 2017

Día Internacional del Voluntariado. (Aclaración a una respuesta breve)




Ayer me sentí un poco avergonzado pues, ingenuo de mí, me presté a responder a una encuesta sobre mi voluntariado en Personas sin Hogar, porque era el día mundial del voluntariado, y porque Cáritas me lo pedía. Respondí, creo, lo más sinceramente posible, y al momento era pública mi respuesta, pero con mi nombre, con lo que no contaba.

No, no he pensado después ni por un momento siquiera protestar por ello. Había aceptado responder, por consecuencia, y dije lo que quería decir, así, por teléfono, yo solito, sin que nadie más fuera testigo. No tuve que pensarlo mucho, las palabras habían salido solas, sin ningún esfuerzo, como guiadas por medio de un pinganillo, como cualquier locutor o presentador…

Aunque, humildemente, me atrevo a decir que quien me susurraba al  ‘pinganillo’, en este caso, sabe de mí más que yo mismo. Y por eso no entiendo por qué había de sentir vergüenza alguna por decir lo que dije: para mí, personalmente, supone mucho, vivo para a ello, organizo mi vida alrededor del voluntariado, lo hago por convicción, por justicia y por ser consecuente con mi fe”.

Sentía un poco de vergüenza, recuerdo que repetí varias veces a la entrevistadora: ‘personalmente’, queriendo dar a entender que no pretendía con mi respuesta ser original ni nada por el estilo. En verdad sentía vergüenza por  los compañeros... Reconozco, y hago pública confesión, que me siento algo dolido porque algunos compañeros voluntarios, no de Personas sin Hogar, sino de otros equipos, donde he colaborado o colaboro puntualmente, me han acusado de querer  imponer mi criterio, o de pretender quitarle a otros su protagonismo. Lamento haber dado esa impresión, y lamento más haberme defendido, a veces con otros comentarios inapropiados sobre ellos.

No tenía pensado hacer pública esta confesión, pero, como a menudo critico, en privado, como hacemos casi todos, pues quiero volver a decir, públicamente, lo que pienso, y no por venganza ni rencor, sino por el bien de Cáritas, y de la Iglesia, y por el ‘Gran Pinganillo’ que nos sopla siempre al oído suavemente, pero muy clarito. Lo que  pienso es: que el funcionamiento de algunos equipos parroquiales sigue siendo bastante deficiente, a pesar de los cursos y charlas que se han llevado a cabo desde los Servicios Generales; hay poco espíritu de equipo,  exceso de protagonismo, o individualismo más bien,  y  no se evalúa, con ninguna frecuencia, o sea, casi nunca, el funcionamiento ni las actitudes de cada uno; así como tampoco  se cuida o valora suficientemente a cada voluntario o colaborador.

En todas las organizaciones se exige algún tipo de ‘código’, norma, o compromiso para pertenecer a la misma, y mejor si se hace ante alguien o algo que represente dicha institución.  Cáritas tiene muy fácil este trámite,  por servir a quien sirve. Si no formalizamos algún tipo de pertenencia, que nos obligue a un determinado comportamiento ante el grupo y los acogidos, va aparecer como una ONG más…

Quiero aclarar que mi crítica se refiere solo a algunas Cáritas locales, ya que, como no suele haber evaluaciones periódicas donde se traten las diferencias de criterio o posibles quejas, pues lo hago por escrito, sabiendo que me puede costar nuevas críticas. Sin embargo, también he de decir que conozco muy buenas personas en Cáritas, individualmente, y que merecen contar con mejores equipos.

Y por supuesto, por encima de estas ‘nimiedades’, quiero resaltar que me siento ‘orgulloso’ de pertenecer a una organización de la Iglesia tan prestigiosa, como es Cáritas,  que tan puntual y fielmente atiende necesidades en todo el mundo, sean fruto de la pobreza, de la guerra, o de catástrofes naturales; o también  dando oportunidad a numerosas personas, mediante diferentes talleres, de recuperar la ansiada ‘normalización’, y salir de la indigencia.


sábado, 2 de diciembre de 2017

¿Qué buscas?




Opinión de José LUÍS NUNES MARTINS



Nuestra existencia es mucho más que el tiempo entre el inicio y el fin de la vida. La profundidad es esencial. ¿Cómo se llega allí? A través de la escucha atenta de sí mismo. La mayor parte de las personas como no oye, no sabe hablar y no aprende. Y si no aprende, no sabe preguntar, tampoco responder.

Escuchar a alguien es conocerlo. Escucharnos a nosotros mismos es revelarnos la persona que más importa que conozca y ayude. Claro, la razón habrá de filtrar después lo que entró por el oído.

¿Qué buscas?
Hay diálogos superficiales que, en verdad, no son más que monólogos intercalados.

Los que están silenciosos, a veces, no están escuchando, solo están a la espera de su turno para hablar.


La verdadera escucha es una reflexión profunda. Primero salimos de nosotros mismos y nos dirigimos al otro, entonces reunimos, con todos los sentidos, impresiones, hechos y datos.


Es importante escuchar las voces originales, las que aportan opiniones distintas y aquellas que tienen silencios diferentes de los nuestros.


Hay un peligro común del  que es importante mantenerse a distancia: quedar sordo ante el barullo de  palabras y opiniones en exceso que se escuchan a nuestro lado.

¿Qué buscas?

Escúchate. Dialoga contigo mismo. Acéptate y sonríe a tu corazón.

Con confianza, revélate a ti mismo lo que, en el fondo de ti es más elevado.

No dejes que la muerte te encuentre soñando con lo mismo que soñabas en la juventud. Olvidando que el tiempo pasó y nada hiciste para hacer realidad aquello de lo que eres capaz. Lleno de disculpas para tus prejuicios y orgullo.

¿Qué quieres oír de ti mismo cuando tus días estuvieran cerca del fin?

En aquel momento, frente a la aparente inutilidad de lo que ya no somos capaces… solo queda nuestro valor como personas. Y nuestra voz interior, la de siempre, que un día nos garantizó que íbamos a ser muy felices.
       
                                                    (Ilustración de Carlos Ribeiro)

domingo, 26 de noviembre de 2017

¿Qué es lo mejor para mí?




Opinión de JOSÉ LUÍS NUNES MARTINS



Nuestra inteligencia nos hace creer que siempre conseguimos evaluar las posibilidades a nuestra disposición, escogiendo después aquella que consideramos mejor.
Creer que hay sentidos que nos sobrepasan es algo de elemental humildad. ¿Por qué razón tendrían que caber los misterios del mundo en nuestras cabezas?
....
Nos engañamos a nosotros mismos, a veces sin darnos cuenta. Es curioso que no aprendamos a dudar  más de nuestras opiniones respecto a todo lo que nos rodea.

¿Hacemos lo que queremos o debemos?

Muchas veces la voluntad se confunde con los apetitos (impulsos naturales y básicos para la satisfacción casi ciega de necesidades primarias) y con los deseos (pulsiones de componente emotiva y que procuran satisfacer una atracción que no proviene de la razón).

Ser libre no es ser esclavo del deseo, tampoco de los apetitos. Ser libre es saber que no hay otro destino a no ser aquel que nuestras manos determinen. Aceptar los sacrificios de la misión forma parte del heroísmo de luchar por lo mejor.

Querer es aceptar las consecuencias de lo que se quiere.
En ese sentido, el mayor enemigo de cualquiera de nosotros es la mala voluntad.

Por la voluntad vencemos las adversidades. No es la intención donde está la diferencia, sino la decisión y la determinación con que se hacen las obras. ¿La medida de la voluntad? El esfuerzo y la disposición de que se es capaz, en particular la paciencia de afrontar el tiempo en que el bien se demora, sin perder la convicción.

La voluntad está en torno a la raíz del talento. De cualquier talento. Sin voluntad, ningún talento llega a concretarse.

Hay muchas cosas que son independientes a nuestra voluntad y que escapan a nuestro entendimiento. Podemos tratar de encontrarles algún sentido, como si fuesen una voluntad mayor y, tal vez, mejor.

Tendemos a dudar más que a tener fe, a despreciar más que a admirar, a buscar más que a esperar, a pensar más en nuestra satisfacción que en amar. Pero somos libres. Siempre. Incluso delante del amor podemos volver las espaldas e irnos en buena hora.

Entreguémonos a la vida, cumpliendo lo que nos corresponde, aceptando que hay sentidos mayores y mejores que aquellos que somos capaces de concebir.
Quiera yo el mayor bien para mí, aunque no lo comprenda ni sea el más agradable.

Aprenda yo a creer, a admirar, a esperar y a amar.
                                                    Ilustração Carlos Ribeiro

sábado, 25 de noviembre de 2017

XXV Campaña de personas sin hogar 2017


 SOMOS PERSONAS, TENEMOS DERECHOS. NADIE SIN HOGAR

Un año más, no, nada menos que veinticinco años, un cuarto de siglo, dando voz a los que no la tienen, o tenían, casi se puede decir. Sí, porque cada vez más se escucha a las personas sin techo, y se escuchan más sus reivindicaciones. Siendo la más necesaria el reconocimiento de sus derechos, ya que todos somos personas, nacemos iguales y tenemos derecho a vivir, y a vivir lo más dignamente posible, con arreglo al grado de desarrollo alcanzado por la sociedad en su conjunto.


Tiene una característica importante esta campaña y la celebración de los actos correspondientes, que se celebran simultáneamente en todas las ciudades de España, por cuatro importantes organizaciones que tienen como finalidad atender a las personas sin techo, hasta que consigan, siempre que sea posible,  recuperar su autonomía,  la plena integración en la sociedad.

Cáritas Diocesana de Cádiz eligió este año a San Fernando para presentar la campaña a la sociedad y la celebración de los actos correspondientes. La presentación tuvo lugar en los estupendos locales de la parroquia de  de San José Obrero. Primero nos dirigió unas palabras de bienvenida el Director Diocesano, agradeciendo su asistencia a las personas sin hogar que habían venido de Cádiz, de Chiclana, de Algeciras y del mismo San Fernando, y a los trabajadores sociales y voluntarios la preparación de dicho acto. Destacó de modo especial que era  la campaña número veinticinco, un número considerable, así como el de los logros alcanzados en estos años a favor de las personas sin hogar, que van haciendo menos radical o acortando la marginación de las mismas.


A continuación hicimos una breve oración inicial para pedir fundamentalmente  que los responsables políticos y toda la sociedad, aporten los medios necesarios para combatir la pobreza y la marginación.

Después asistimos a la presentación de la campaña como tal. El primero de los intervinientes destacó la necesidad de estas campañas, y su utilidad, para seguir concienciando a la sociedad, ya que aún queda mucho por hacer. También destacó la colaboración de las distintas organizaciones que se dedican a las personas sin hogar, repartidas por distintas comunidades de España. Continuaron los siguientes intervinientes exponiendo con detalle los objetivos, los logros alcanzados y también las carencias.

Y antes de salir para el flashmob nos habían preparado un chocolate estupendo, con bizcocho y otros dulces, que tomamos encantados.


Terminamos con el flashmob, en la Plaza de la Iglesia, hasta donde fuimos con las caretas puestas, y donde construimos un muro hecho con ladrillos (de cartón), en el cada ladrillo representaba un derecho, que todo ciudadano debe disfrutar, y formando con ellos una casa, que protege la dignidad de cada ciudadano. Y concluyó con la lectura del manifiesto.


Nos fuimos con ánimos renovados, satisfechos de haber contribuido a la campaña y dispuestos a seguir trabajando en favor de los más necesitados, que bien merece la pena.


sábado, 18 de noviembre de 2017

El silencio nuestro de cada día


Opinión de José Luís Nunes Martins


Nuestro espíritu debe descansar también. Es fundamental darnos paz a nosotros mismos. Sólo nosotros podemos conceder este don a nuestro corazón. Nunca nos va a llegar desde fuera.

Es esencial que sepamos encontrar y valorar los tiempos para parar, pensar y sosegarnos.

En cada hora un minuto, lleno de paz, sosiego y tranquilidad, será suficiente para que nuestra disposición y humor mejoren y, así, nos podamos disponer a los trabajos que forman parte de nuestro deber.

Que cada día haya un tiempo para cerrar los ojos, sintiendo la vida, agradeciendo las fuerzas y los talentos y saboreando las cosas buenas de la existencia, por más pequeñas que sean o nos puedan parecer.

Cada semana un día, dedicado a pasarlo con aquellos que están o debieran estar más próximos. Escuchando, admirando y cuidando. Compartiendo la alegría y las tristezas del día a día.

Cada año algunos días, hay que hacer un intervalo entre los desasosiegos, volar con el fin de ver bien la línea del camino construido y recorrido, así como para saber cuales serán las opciones en adelante. En verdad, por más que hayamos llegado al punto donde queríamos, eso, no significa que estemos caminando en el sentido correcto.

El silencio no tiene que ser un tiempo de aburrimiento o infelicidad. Muy al contrario, puede ser un punto álgido donde, apartados del tumulto cotidiano, nos podamos encontrar con nosotros mismos y dialogar. Descansar es también estar donde nadie nos vea. ¡A veces, podemos huir ante los ojos de otros, sin que ellos se den cuenta! ¡Ellos están ahí y nosotros... encima de una montaña desde donde se ve el mar!

Hay quien tiene mucho miedo de sí mismo y huye, por todos los medios, de los momentos en que teme oírse, de las ocasiones en que no puede mentir de ninguna forma, de los instantes donde la verdad es evidente.

Nuestro espíritu debe también descansar. Darnos paz a nosotros mismos es fundamental. Sólo nosotros podemos concedernos este don al corazón. Nunca nos va a llegar desde fuera.

La coherencia de vida y la armonía de la existencia se fundamentan en el bien que hacemos. En la forma como nos entregamos. E, si nos podemos entregar mejor, entonces es eso mismo lo que debemos hacer. Sin egoísmo, fingimiento, superficialidad, hipocresía, presunción, arrogancia u orgullo. El silencio y el descanso son esenciales para perfeccionarnos. El esfuerzo constante agota.

La grandeza de mi silencio está en la confianza de que, aquietando mis preguntas, podré cuchar respuestas que no son mías... y la verdad que susurran.

                                                            Ilustración Carlos Ribeiro


viernes, 17 de noviembre de 2017

"Catástrofes familiares", todos los días



Vuelvo a insistir en la necesidad de que, de la manera que sea y por quienes sea, se creen centros de acogida inmediata para las personas que se separan, para que en el momento mismo en que se ven fuera de la protección de su propio techo, después de haber perdido el calor de hogar, no tengan que pasar la primera noche en la calle o en cualquier albergue, donde no van a encontrar con seguridad una acogida cálida y comprensiva.

Hace ya tiempo, cuando comprobaba que la mayor parte de las personas que vienen a esta oficina de personas sin hogar para pedir plaza en el albergue, son separados, y que a muchos les cuesta reorientar sus vidas, porque añoran todo lo que perdieron: la esposa, los hijos, los amigos, el trabajo, la comodidad del hogar..., pues se me ocurrió que tenía que haber albergues especiales, para separados, para que pudieran pasar los primeros momentos del abandono total en un ambiente adecuado, que les permitiera recuperarse anímicamente.

Está bien que el Estado apruebe leyes que permitan la separación, el divorcio, pero estaría completo este 'servicio' al ciudadano si previera también las consecuencias afectivas, laborales, sociales. Nunca tendría que permitir que se creara un nuevo tipo de marginado social. Es cierto que los motivos que provocan la separación son innumerables, pero para eso hay sociólogos, sicólogos, médicos, que podrían advertir a los gobernantes, y estos tomar en consideración sus diagnósticos y terapias, para facilitar los medios y recursos necesarios con el fin de evitar males mayores.

Esta larga introducción está motivada porque hoy, desde hace mucho tiempo, no me encontraba con alguien tan necesitado de desahogo, de hablar de lo que le pasa. Esta persona ya días que viene por la oficina, pero a penas habla, da como un poco de apuro hablar con él, de sacarlo que su aislamiento, de su ensimismamiento, o forzar su timidez. Sólo habla de golpe, y por pura necesidad, las palabras justas para hacerse entender, y huye. Esa es la impresión que yo tengo. Me escudo en que quizá ha hablado con los otros compañeros, o mejor que lo hagan ellos, yo estoy algo cansado de hablar de problemas y no voy a saber responder en caso de que esté pasando por un mal momento.

Hoy, llegó el momento propicio, comenzamos a hablar, incluso me atrevo a hacerle alguna pregunta personal; con su respuesta, y ante todo con su expresión, me invita a seguir haciéndole otra pregunta, y una más para aclarar aquello que él trata de contarme de su vida personal, que lo ahoga, que no acierta a decir porque le puede el sentimiento. Hace a penas un mes que anda por ahí, después de ser echado de casa por la fuerza de los acontecimientos, con escándalo incluido. Ahora tiene que someterse a la justicia, aunque él no se considera culpable. Con una sonrisa me dio la mano y las gracias por la charla.

Pues a ver si algún día, igual que ante las catástrofes naturales y accidentes el Estado facilita un servicio de emergencia de sicólogos, médicos, etc, el mismo Estado proporciona una ayuda semejante ante las numerosas 'catástrofes familiares', que son las separaciones, a menudo con violencia y a veces con muerte. También una ayuda especial para los hombres, que sufren 'discriminación negativa' a priori (para las mujeres hay oficinas en los ayuntamientos)... “¿¡los hombres son unos brutos!?”..., vienen a decir, a groso modo, las leyes de género Yo conozco a muchos que no lo son, X., tampoco me lo parece, por su forma de hablar y comportarse.

Mejor sería, insisto, una actuación discreta y efectiva, por personal autorizado y adecuado, que atendiera a las víctimas, y no permitir y fomentar tras cada crimen o acto de 'violencia de género' unas manifestaciones, más o menos espontáneas, en las que se pretende apoyar a las víctimas con pancartas y en silencio, o gritando al aire consignas contra la violencia de género, insultos y desahogos contra el criminal, que lo más que hacen es eso, gritar, creyendo que con eso se es menos 'machista', o 'más feminista'... Pero eso no hace sino fomentar la división y el enfrentamiento artificial entre hombres y mujeres, el peor, pues los géneros están 'diseñados' para entenderse, no para atacarse o imponerse uno sobre el otro, y si no se corrige pronto este trágico enfrentamiento se pone en peligro la paz familiar, la paz social,  la paz mundial, y el futuro de la humanidad.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

¡¡¡ J U S T I C I A !!!



Tengo que poner música relajante para poder sentarme a escribir, escribir sobre algo que causa estupor, indignación, rebeldía, aunque también, ante la impotencia para evitarlo, siento una profunda tristeza, porque refleja el estado caótico, errático y manipulable, de la Justicia en España.

Sus consecuencias son enormemente perjudiciales, para los que menos medios tienen para defenderse, para los que sufren la doble injusticia de ser pobres, y no por propia voluntad, teniendo que recurrir para su supervivencia a comprar en mercados baratos, o no autorizados, lo que necesitan, y luego la injusticia de ser víctimas del abuso de los desaprensivos y de la misma justicia, 'justiciera', inclemente con los pequeños y desprotegidos de ella misma y blandita con los que cometen infracciones de lesa patria o de índole gran economía.

Hasta la justicia emplea ahora como suyo el criterio progre de 'la discriminación positiva'... tan injusto, por eso se aplica solo a determinadas faltas, como la violencia de género, que condena a priori al hombre antes que a la mujer, o si eres víctima de algún tipo de consumo, o si eres extranjero...¿Entonces, por qué no hay un juez que discrimine a un pobre, positivamente, acusado de algo cotidiano, como comprar un móvil robado?

Sé que exagero un poco al decir esto, porque sí hay algunos jueces que miran por los más desamparados de la sociedad, o se atreven a hacer justicia sin discriminación alguna, fieles al principio más democrático: 'todos somos iguales ante la ley', y por eso saben ajustar la pena a los delitos sin causar alarma social o descontento alguno, pero desgraciadamente son pocos y por eso tan admirados por la mayoría de ciudadanos honrados.

Esta tarde ha acudido a nuestra oficina de cáritas parroquial una acogida nuestra para presentar unos papeles, entre otros la justificación de que la justicia le ha embargado la ayuda social que cobraba. Ante nuestra extrañeza, pues pensábamos que las pensiones sociales no se pueden embargar más allá de un porcentaje, ella nos explicó lo que le había pasado, con vergüenza y dolor.

Tuvo la mala suerte de comprar un móvil en un mercadillo, y a los pocos días llamarla la policía para decirle que ese móvil era robado. Recurrió a un abogado de oficio, que nada pudo hacer, o no supo, pues la condenaron a arresto domiciliario (y tiene cuatro hijos) durante veintiocho días, y al pago de una multa de 500€, más los gastos del juicio...

Ya es el caso no sé cuántos que me dicen que le han embargado la nómina. ¿Pero es que ya no se respetan las ayudas y pensiones sociales, en caso de tener la mala suerte de cometer alguna infracción, o de ser víctimas de alguna estafa o abuso, como también ha pasado? Si esto hace la Hacienda pública, cómo no  van a hacer los bancos otro tanto, engordando sus beneficios a costa de los impuestos que cobran por el mantenimiento de cuentas que basan sus ingresos en una pensión, o cualquiera otra de las ayudas sociales.

Realmente somos un pueblo abandonado, y la mentira se ha convertido en un juego para los políticos, a ver quien dice la mayor y se lleva los votos y el poder, luego ya veremos como nos juntamos y con quien para llevar a cabo unos proyectos aberrantes, que no han sido incluidos en sus campañas electorales, las cuales no son más que falsos señuelos, meros espejismos para atraer a incautos, que pronto se desvanecen.

Pero, como se suele decir: 'la esperanza es lo último que se pierde', y por supuesto que la hay, y cada uno debe buscar la suya. Hay, ciertamente, valores permanentes, universales, y trascendentes, más elevados que la mera política, incluso que el propio ser humano, pero que si los respeta y los pone en práctica le permitirán entender y comprender la fragilidad humana, al tiempo que le aportan la firmeza necesaria para no desfallecer ante las adversidades y salvarse él y los que de él dependan, en esta vida y la venidera.

martes, 14 de noviembre de 2017

Colaboración extraordinaria



Hoy teníamos que descargar varios miles de kilos que el Banco de Alimentos nos proporciona, cada trimestre, más o menos.

Un asunto complicado, dado el escaso número de voluntarios al servicio de las cáritas, y a menudo son además jubilados. Cuando se acerca la fecha, nos entra una cierta inquietud acerca de como llevaremos a cabo semejante tarea. La verdad es que no debiera ser así, porque cada vez que llega la fecha acuden en ayuda de cáritas numerosos cofrades de todas las cofradías de la parroquia, y la verdad es que lo hacen con convinción y muy buenos resultados.

Tan buenos resultados que siempre parece un milagro. Aunque el milagro es permanente, y el mismo párroco lo airea siempre que tiene la oportunidad de hacerlo cuando dice: 'esta parroquia funciona ella sola, todos los grupos parroquiales cumplen su misión, y siempre están dispuestos a colaborar'.

Esta vez es más sorprendente el milagro, porque las vísperas eran bastante inciertas, y el comienzo de la mañana no era alentador, ya que comenzabamos con retraso. Temíamos que los voluntarios que habían venido se cansaran de esperar. Llegamos incluso a desconfiar que el vehículo, una furgoneta muy trabajada y pequeña, no aguantara tantos viajes... En fin, que para qué nos preocupamos en vez de confiar en nosotros mismos y en los demás grupos que forman la parroquia, ya que de todo esto no sucedió nada, más bien todo lo contrario: los voluntarios aguantaron con humor la espera del retraso y otras cuatro esperas más en otros tantos viajes al Banco de Alimentos, desde las diez de la mañana a la una de la tarde; la furgoneta aguantó perfectamente y aún terminamos antes de lo previsto, cerca de las tres de la tarde.

¿Por qué hay entonces tan pocos voluntarios en los equipos de Cáritas, por regla general? ¿Por qué no se reconocen y reparten las funciones y carismas de los voluntarios en los equipos? La verdad es que viendo la respuesta de hoy, como la de otras veces, me parece que los equipos de Cáritas debieran abrirse más, contar con la colaboración de otros grupos, haciendo que todos se integren en la labor principal de la Iglesia, la Caridad. Yo pienso que muchas personas están deseando que alguien les de la oportunidad de mostrarse generosos, porque desconocían cómo hacerlo, o sufrían alguna desconfianza o prejuicio.

Así quedó el almacén.

sábado, 11 de noviembre de 2017

el amor es una brisa


Opinión de José Luís Nunes Martins




En un juego de equilibrios, los que se aman se fortalecen por medio de lo que tienen en común y se fortalecen, de la misma forma, en lo que tienen de diferente, aunque complementario. En lo demás se perdonan.

Agrada, y viene de lejos besar el rostro de los que nos esperan, abrazarlos, envolverlos y elevarlos tan alto como las estrellas.

Alianza íntima de toda la vida, une dos existencias con un compromiso que, como un viento, va de un corazón a otro.

Invisible, se conoce solo por aquello que hace. Una brisa, sublime.

En un juego de equilibrios, los que se aman se fortalecen a través de lo que tienen en común y sefortalecen, de la misma forma, en lo que tienen de diferente, aunque complementario. En lo demás, se perdonan.

No podemos dejarnos llevar por las tempestades, a un lugar que ni ellas mismas saben cual es. Prueban nuestros propósitos y la firmeza con que creemos en ellos. La fuerza del perdón es capaz de calmar un huracán.

La eterna esperanza es la raíz de nuestro ser. La promesa de la felicidad ya es razón suficiente para una alegría verdadera y concreta, que nos hace crecer en las virtudes que nos permitirán alcanzar la paz de la sonriza de quien navega los mares del infinito.

La diferencia entre el viento y el amor es que el viento es ajeno a la voluntad humana, por más brillante y animado que sea.

Amar no es ser amado. La reciprocidad puede darse en algunos casos. El amor no es, en absoluto, personal, no dependiendo de cosa alguna.

Así como el viento es capaz de mover las arenas del desierto, del mismo modo el soplo del amor libera al hombre de la peor de las ventiscas: el egoísmo.

La intensidad regular es esencial... ni de más ni de menos. La constancia también... aunque puede comportar algunos fallos. La dirección es más importante, pues cuando no va de mí hacia el otro... no es amor.
Ilustración Carlos Ribeiro

http://rr.sapo.pt/artigo/98021/o-amor-e-uma-brisa


sábado, 4 de noviembre de 2017

¡Ten paciencia contigo!

Opinión de José Luís Nunes Martins

Cada uno de nosotros debe analizarse, de forma delicada y bondadosa. Comprendiendo que la existencia no está comuesta solo de buenos momentos, y que la alegría y la paz dependen mucho más de nuestro corazón que de las circunstancias en que vivimos.

Por más información que se tenga, eso no significa que se obtenga conocimiento, de la misma forma que muchos conocimientos no significan sabiduría.

La sabiduría es la ponderación y discernimiento de saber qué hacer, y qué evitar, en qué tiempo y en qué modo. Se adquiere por medio de una reflexión profunda y pausada sobre la existencia, mediante la cual se va consiguiendo identificar lo esencial por detrás de las apariencias.

Cuanto más sabios nos volvemos menos cosas necesitamos. Una renuncia a lo superficial con que tantas veces intentamos llenar los vacíos que sentimos en nosotros mismos.
Hay silencios buenos, aquellos en que con paciencia esperamos las respuestas; y los otros, aún mejores, en los que las encontramos...

Trabajar más no significa alcanzar mejores resultados, sino hacerlo bien, eso sí, aumenta la calidad de los frutos.

La vida vacila, en constante desequilibrio, en todos cuantos se creen solo con derecho a exigir, pero se yergue y eleva en aquellos que reconocen sus obligaciones para consigo mismo y con los demás, sin condiciones. Admirando y agradeciendo esta libertad y esta responsabilidad.

Cada uno de nosotros debe analizarse, de forma delicada y bondadosa. Comprendiendo que la existencia no está compuesta solo de buenos momentos, y que la alegría y la paz dependen mucho más de nuestro corazón que de las circunstancias en que vivimos.

Más que saber hacer, lo importante es que nos empeñemos en saber vivir. De manera tranquila y gradual.

Hay una melodía en cada día. La vida es una grandiosa sinfonía que debemos ir componiendo, interpretando y perfeccionando. No importa tanto como comienza sino si nos está (o no) llevando a donde queremos ir.

Ilustración Carlos Ribeiro

http://rr.sapo.pt/artigo/97407/tem-paciencia-contigo

sábado, 28 de octubre de 2017

En busca de una fe sincera


Opinión de JOSÉ LUÍS NUNES MARTINS


Aquel día, dejo todas las cosas del pasado, con la esperanza de, por medio de ese despojo, ser más.

Estaba dispuesto a ir hasta el fin del mundo si allí pudiese purificar su sentir. Pero gran parte de los males que sentía, se los debía a sí mismo... durante demasiado tiempo se alimentó de mentiras, historias retorcidas y sueños vacíos. Su corazón latía por debajo de aquel enorme monte de basura.


Decidió despojarse.

Aquel día, dejo todas las cosas del pasado, con la esperanza de, por medio de ese despojo, ser más. Expulsaba el mal de sí mismo, para ponerse a descubrir el bien que presentía lo acompañaba siempre, desde siempre, pero que hacía mucho tiempo sofocaba.
Las lágrimas y los gemidos de su sufrimiento le daban fuerza.

Sin nada en las manos y con todo el camino por delante, sintió un alivio que ninguna palabra puede explicar. Sin tener nada, se quedó con lo más importante: poder de darse y, entregándose al mundo y a los otros, contaba, de esa forma, reconquistar un corazón puro.
Caminaba muchas veces con los ojos cerrados, la boca cerrada, inspirando y exhalando el aire de forma profunda.

El camino era duro, cada paso adelante era una conquista de la luz a las tinieblas, de la eternidad a la muerte, del amor al egoísmo. La resistencia era firme y permanente. Un solo descuido y la tragedia sería segura.

Se arrepintió y se perdonó.

Amar no es estar presente en momentos aislados. Es estar presente, siempre. Es el coraje de creer de forma honesta, aún contra toda la historia, las evidencias y las previsiones.

Encontró la fe sincera que buscaba siguiendo el rumbo de sus pasos. No es un destino ni un paraje, es un recorrido personal en dirección a lo eterno.

Ilustración Carlos Ribeiro




sábado, 21 de octubre de 2017

El mundo no soy yo


Opinión de JOSÉ LUÍS NUNES MARTINS


El sufrimiento invita al cambio en el sentido de que estamos más atentos a los otros. Con todo, a muchos solo los vuelve más distantes, fríos o indiferentes. ¿Pero cómo puede alguien tener paz sabiendo que hay otros, semejantes a él, que no la tienen?

La realidad es mucho mayor y muy diferente de lo que solemos creer. Hay mucha gente muriendo de hambre, así como hay personas que dan lo mejor de sí al mundo y marcan la diferencia, incluso aunque nadie les reconozca eso. Sin embargo, nadie es imprescindible, tampoco nosotros mismos.

La humanidad es rica en diversidad, compuesta por pueblos innumerables que fueron adaptando la vida y su vida a las condiciones de los lugares donde fueron construyendo sus casas. En todo tiempo y lugar hay vida. Cada uno de nosotros es a penas una ínfima parte de este movimiento de la vida que quiere vivir.

Algunos, sin embargo, se creen superiores, o por el poder, o por el dinero, o por cualquier otra cosa. Claro, todos tenemos dones que nos diferencian en algo concreto, pero también tenemos otros puntos en que somos más débiles que nuestros semejantes.

Por más que comprenda nuestra conciencia, cuando somos tocados por una tragedia o atañe a uno de nosotros, todo cambia. Consideramos que la realidad altera todo su sentido y se concentra solo en lo que nos acontece aquí y ahora. También en los buenos momentos tendemos a aislarnos de los demás y del mundo, como si... fuésemos la única cosa importante. O sea, raras veces conseguimos pensar de forma adecuada a nuestra posición relativa en el mundo y en la vida.

El sufrimiento invita al cambio en el sentido de que estamos más atentos a los otros. Con todo, a muchos solo los vuelve más distantes, fríos o indiferentes. ¿Pero cómo puede alguien tener paz sabiendo que hay otros, semejantes a él, que no la tienen?

Vivimos solamente en un pequeño trozo del mundo, pero tenemos inteligencia suficiente para comprender que existen otros cuya vida podemos y debemos mejorar, a través de simples gestos que comienzan por no ignorarlos.

Tal vez una de las perores cosas que hacemos sea no agradecer la vida considerando que ella es mala, que somos unos desgraciados y que nada tiene importancia... La verdad es que tal vez el mundo quede mejor sin gente así, que solo sabe mirar para sí mismo.

También nosotros somos otros, en un horizonte donde existimos todos. Iguales en dignidad, pero donde quien se olvida de su prójimo la pierde, por completo, a pesar de las apariencias.

Ilustración Carlos Ribeiro


viernes, 20 de octubre de 2017

Descansen en paz. 'La muerte abre paso para vivir eternamente'


La verdad es que no sabía cómo empezar hoy este post, ni tenía ganas de escribir, aunque me sentía obligado a decir unas palabras ante la ausencia inesperada de dos personas, que han recibido ayuda desde este servicio para personas sin hogar de Cáritas. Pero, encontré estas palabras en facebook: “es necesario que la vida lleve aparejada la muerte, porque, paradójicamente, es esta última la que nos abre el paso para vivir eternamente.” (www.facebook.com/joseluis.solanogutierrez.), y me puse a buscar música en youtube, y también encontré lo que buscaba : la 6ª sinfonía, 'Patética' , de Tchaikovsky. Entonces comencé a tratar de expresar el estado de ánimo en que nos encontramos los que atendemos este servicio, y yo en particular, ante el cúmulo de malas noticias recibidas en la mañana de hoy.

Me quedo, sin duda, con el sentido profundo de las palabras encontradas en facebook: 'la muerte...nos abre paso para vivir eternamente', entonces no es el final, sino el 'peaje' obligado para disfrutar de otra vida, infinitamente mejor, porque además es eterna. Y mayor sentido tendrá cuando rompe misericordiosamente  una cadena de infortunios, aunque a los demás nos deje desconcertados. Estas palabras me han ayudado a superar bastante el sentimiento de impotencia, incluso de culpa, por no haber hecho más en favor de estas dos personas. Por no haberlas atendido siempre como se merecían.

Los dos, A. y J. M., eran personas luchadoras, que buscaban rehacer sus vidas, y habían luchado denodadamente para conseguir un trabajo que les permitiera vivir con autonomía, aunque tuvieron que seguir afrontando dificultades diariamente para mantenerse. Ahora han desaparecido 'temporalmente' de entre nosotros. Cada uno se ha despedido a su manera, eran personas muy diferentes; pero si uno de ellos ha precipitado los acontecimientos, demuestra lo difícil que resulta a veces imponerse a determinadas secuelas de hábitos de vida poco sanos. En cualquier caso, los esfuerzos que llevó a cabo en el buen sentido, confiamos en que le servirán para satisfacer el peaje y pasar a disfrutar de esa vida eternamente feliz.

No terminó ahí la mañana. Nos llega la noticia de que M. que está ingresado en el hospital, por tercera o  cuarta vez en poco tiempo, no habla, no  habla con su amigo, ni con la enfermera. Entonces decidimos ir a visitarlo. Recuerdo que cuando regresábamos comentamos: 'al menos nos queda la satisfacción de haber venido a verlo.'.. Así nos consolábamos un poco del malestar que sentíamos al no haber acompañado a A. y a J.M.

M. es una persona que, hasta hace escasos días, acudía casi diariamente a cáritas, a tomarse una sopita caliente para calmar el estómago vacío y la resaca. En los últimos meses se ha ido deteriorando aceleradamente, hasta el punto de tener que ser ingresado repetidas veces en un hospital, pero él no soporta siquiera la atención hospitalaria, se va sin esperar a recibir el alta. Esta vez no lo hemos visto con la energía suficiente para abandonar por sí mismo el hospital, aunque es joven, y puede recuperarse en algún centro con la ayuda adecuada, y paciencia, mucha paciencia, para cuidar de quien no quiere cuidados, sino libertad para vivir como él quiera, pero haciéndose daño.

Hoy no me apetecía nada escribir, sin embargo lo he hecho, por hacer justicia a dos personas que han luchado, a las que hemos acompañado en algún momento de su vida, y de las que hemos recibido, sin duda, alguna enseñanza y sobre todo su agradecimiento. Amor con amor se paga. También para desearle a M. una pronta recuperación, y que se anime a poner de su parte todo lo que pueda.

sábado, 14 de octubre de 2017

¿Cuál es la mayor aventura de tu vida?


Opinión de JOSÉ LUÍS NUNES MARTINS


Hay noches que duran meses y otras que duran años. Pero siempre hay una luz que, brillando, vencerá las tinieblas, el frío y el abandono.

En el silencio donde vivo hay una luz que rompe la noche y hace nacer el día. Muchas veces, no le doy importancia, pues al final es algo tan frecuente que parece vulgar. Pero, a veces, la noche es oscura y el brillo de una luz, que comienza muy pequeña, me hace comprender que la vida es al final sublime, un milagro que se renueva y fortalece cada día y cada noche.

Hay noches que duran meses y otras que duran años. Pero hay siempre una luz que, brillando, vencerá las tinieblas, el frío y el abandono.

En nuestro interior hay una luz que nunca se extingue, solo ella nos permite distinguir lo que es precioso de lo que no pasa de ser el truco de una apariencia . Es un milagro sutil e incesante que no se apaga, por mayor que sea nuestra desconfianza.

La mayor aventura de mi vida es haber llegado hasta aquí y estar lleno de voluntad para ir más lejos. Mucho más allá. Más allá de las fuerzas que creo tener y de la felicidad que soy capaz de soñar.

Las aventuras son caminos íntimos y peligrosos en la medida en que, aunque limitados por nuestras circunstancias, no podemos nunca desistir de querer ser más...

Debemos tener siempre la maleta hecha y unas botas preparadas, ninguno de nosotros es de aquí y en cualquier momento puede ser tiempo de que partamos para ir más lejos...

¡En la maleta, debemos llevar solo lo esencial de lo que tenemos, que es muy poco!

¡En las botas, debemos llevar lo esencial de lo que somos, que tampoco es mucho!

Pero aún así solo las debemos llevar en una parte del camino. La aventura es para hacerla con los pies descalzos y las manos abiertas. Sí. Para que aprendamos a escoger bien todos los pasos de nuestro camino... y donde colocar el pie en cada paso.
Ilustración Carlos Ribeiro


http://rr.sapo.pt/artigo/95673/qual_e_maior_aventura_da_tua_vida

domingo, 8 de octubre de 2017

El deseo de poder es una debilidad



Opinión de JOSÉ LUÍS NUNES MARTINS


A los hombres se les conoce más y mejor cuando tienen poder. Su valor (o carencia de él) es más evidente cuando no tienen grandes presiones exteriores. Si queremos conocer el interior de alguien, basta fijarse en sus decisiones y sus obras cuando tienen a su disposición muchas posibilidades.

Los juegos de poder no son batallas donde disputamos de verdad. Se busca , de varias formas, alcanzar una posición de dominio de donde, casi siempre, creemos ser capaces de definir la verdad. La verdad es solo una y no depende de lo que se diga de ella.

Algunos construyen torres con las cuales quieren llegar al cielo, pero en poco tiempo su misma ambición las hace caer de tan ciegos como quedan. Porque el poder alimenta aún más el deseo de poder. Quieren someter a todo el mundo, pero al ceder a las tentaciones se vuelven esclavos de sus apetitos más rastreros.

La voluntad de poder no es una fuerza, es, más bien, una flaqueza, que, sin humildad, se esfuerza por parecer lo que no es.

A los hombres se les conoce mejor cuando tienen poder. E valor 8o la falta del mismo) es más evidente cuando no se tienen condicionamientos exteriores. Si queremos conocer el interior de alguien, basta fijarse en sus decisiones y sus obras cuando tienen su disposición muchas posibilidades.

Las mentiras explotan siempre las posibilidades de manipular la opinión ajena. La falsedad se arraiga hasta tal punto que algunos de sus protagonistas no son capaces de distinguir lo real de lo que no lo es.

La verdad no depende del poder, no tiene relación con las mayorías o las minorías. La verdad no es democrática. Por eso, poco importa si son muchos o pocos los que comparten nuestra posición. Lo importante es que seamos capaces de descubrir y actuar de acuerdo con la verdad, y cuando eso no fuera posible, entonces que tengamos el coraje de continuar buscando.


Ilustración Carlos Ribeiro



lunes, 2 de octubre de 2017

XXVI Domingo del tiempo Ordinario. Misa del Envío



El P. Luis, hoy nos ha dirigido unas palabras, entrañables, con 'sabor a parroquia', disfrutó expresando cuánto le agrada su parroquia, lo satisfecho que se siente de cómo responden los diferentes grupos parroquiales y cofradías en su misión en la parroquia y en la Iglesia.

Comenzó situando la parroquia dentro de la estructura de la Iglesia, y resaltando la importancia que tiene la parroquia en el funcionamiento de la Iglesia, para el buen funcionamiento del entramado eclesial.

Hizo mención y una pequeña historia de los distintos grupos parroquiales, que 'funcionan maravillosamente', al punto que el párroco casi no se siente imprescindible, sino un 'mero coordinador'. No es la primera vez que le oigo decir, con total convencimiento, que la parroquia funciona sola, que los grupos parroquiales funcionan con una fidelidad y eficacia encomiables.

Muy bien los grupos parroquiales, pero también su parroquia es especial, especial en cuanto que tiene historia en San Fernando, una de las más antiguas, y se crea en torno a la Virgen, con el título de La Divina Pastora. Se crea en un barrio al que da nombre, y efectivamente la parroquia es un poco 'el corazón' del barrio. Es muy bien aceptada, a menudo visitada, y cuenta con la participación de muchos fieles en los distintos actos que en ella se celebran. Por eso es una parroquia 'acogedora', dijo, con un sano 'orgullo'.

Y al final pidió a todos, como suele hacer, que contribuyamos a hacer realidad el reino de Dios en la parroquia, en el barrio, en el trabajo; colaborando con la parroquia, si fuera posible, pero sobre con nuestro comportamiento diario, cada uno en su vida particular y con los de su entorno, siendo un instrumento de pacificación, servicial, dando ánimos también donde hagan falta.