domingo, 25 de junio de 2017

Con los ojos en el infierno

OPINIÓN  DE  JOSÉ  LUÍS  NUNES  MARTINS

Las lágrimas son gotas de pasión pura que explotan de forma lenta en los ojos de quien sufre.

En nuestro corazón, damos morada a personas, lugares, tiempos y cosas... recuerdos de lo que es, de lo que fue y de lo que podría haber sido... sueños de lo que queremos, de lo que todavía deseamos y de lo que esperamos que venga a ser.

Se sufre porque se ama, se llora cuando se ve esta vida tan frágil como es ella, en esta tierra en que los males intentan, sin cesar, destruir todo aquello que el bien ha construido.

Un infierno es una tierra donde la creación es destruida. Casi siempre como resultado de la voluntad de alguien que prefiere la guerra a la paz, la oscuridad a la luz, el humo a una brisa de aire puro.

El bien se renueva sin fin. Es siempre más fuerte. Puede el mal arrasar, en un solo día, lo que el bien lleva construyendo durante años... pero todo será edificado de nuevo, con el mismo espíritu, la misma fuerza y la misma finalidad.

Las emociones no son solo el motor de la mayor parte de nuestros gestos, son también parte esencial de los propios pensamientos más complejos. A veces nos llevan al desánimo, de la misma forma que, en otros momentos, nos insuflan de un poder capaz de levantarnos y hacer volar por encima de cualquier abismo.

Del peso bruto de nuestro luto a la alegría de una conquista dura... necesitamos llorar por muchas razones y emociones. Y si necesitamos, por eso mismo, debemos.

Con los ojos en el infierno... se llora.

Pero quien ama y llora se mantiene siempre bien cerca del cielo.



(ilustração: Carlos Ribeiro)


miércoles, 21 de junio de 2017

Somos quienes somos, no importa dónde nos encontremos.


OPINIÓN  DE  JOSÉ  LUÍS  NUNES  MARTINS


La identidad de cada uno de nosotros depende del encuentro constante de nuestro interior con sus circunstancias.  Pero también es verdad que las personas no cambian su esencia de forma súbita, a pesar de lo que puedan prometer. Así, un cambio de ambiente no significa una alteración en el interior.

La educación y el medio donde crecemos son factores que condicionan la construcción de quien somos, pero no serán tan determinantes como se acostumbra juzgar.

Alguien honesto no se vuelve deshonesto sólo por convivir con gente menos virtuosa. De la misma forma, una persona deprimida no se animará solo por estar rodeada de optimistas.

Es extraño que haya quien considere y evalúe a los otros solo por las circunstancias donde los encuentra. Mas, hay incluso quien haga encadenamientos extraños tales como: si una determinada persona es pobre, luego es triste y tendrá envidia de quien tiene más que él. .. Error grosero que muchas ve4ces se tiene como certeza probada. Un villano puede sonreír mucho, pero no por eso deja de ser quien es.

Hay quien sufriendo alguna pobreza de espíritu, se adapta de forma demasiado flexible al medio en que se encuentra, no por simpatía, sino más bien por una necesidad de encontrarse y sentirse acogido. ¿Qué tipo de amistas puede tener aquel cuyo corazón está tan débil que cambia de rumbo en función de los vientos?

Están también los que no cambian de acuerdo con las estaciones, compañías u ocasiones. Esos son fuertes. Se construyen de forma lenta, pero segura y sostenida. Todas las noches se renuevan y todos los días se fortalecen. Son firmes porque saben de dónde vienen, quienes son y quieren ser... o, por lo menos, quienes no quieren ser.

Cada uno de nosotros es señor de su destino, por eso es responsable de aquello que hace con lo que le fue dado. Quien abdica de su libertad por causa de las opiniones ajenas se hace esclavo de las apariencias.



(ilustração: Carlos Ribeiro)

viernes, 16 de junio de 2017

DEL MENSAJE DE LA COMISIÓN EPISCOPAL DE PASTORAL SOCIAL

FESTIVIDAD DEL CORPUS CHRISTI, DÍA DE LA CARIDAD

“Llamados a ser comunidad”

En este día acogemos la invitación de Cáritas a crecer como comunidad de hermanos y a participar en la Eucaristía, sacramento de comunión con Dios y con nuestros semejantes.
... Con el lema “Llamados a ser comunidad”, Cáritas nos invita a poner el foco de atención en la dimensión comunitaria de nuestro ser, como eje fundamental de nuestro hacer al servicio del Reino de Dios y del proyecto de transformación social en el que estamos empeñados en el ejercicio de la caridad.

la espiritualidad de comunión

... al estilo de aquellos primeros cristianos que vivían unidos y lo tenían todo en común, porque eran asiduos en la enseñanza de los apóstoles y en la fracción del pan.

“Espiritualidad de comunión significa ante todo una mirada del corazón hacia el misterio de la Trinidad que habita en nosotros, y cuya luz ha de ser reconocida también en el rostro de los hermanos que están a nuestro lado”, San Juan Pablo II.

... significa, además, capacidad de sentir al hermano de fe en la unidad profunda del Cuerpo místico ... para ofrecerle una verdadera y profunda amistad”.

            “Espiritualidad de comunión es también capacidad de ver ante todo lo que hay de positivo en el otro, para acogerlo y valorarlo como regalo de Dios: un “don para mí”. Además de ser un don para el hermano que lo ha recibido directamente”.

cauces para vivir la comunión con los que sufren

... Su fundamento radica en el misterio de la Trinidad que nos habita y nos constituye como imagen suya. Somos seres nacidos de la comunión y hechos para la comunión. Cuando eso falla, y este es uno de los vacíos de la cultura actual, la cuestión social se convierte en una cuestión antropológica,... en la pérdida de la dignidad humana que se esconde detrás de la pobreza y que afecta a quienes la sufren y a quienes la generan.

... el cuidado de nuestra vida, de las relaciones con la naturaleza y de la casa común es inseparable de la justicia, la fraternidad y la fidelidad a los demás. ...tener  un corazón abierto y universal para acoger a todos  -especialmente a los excluidos, los descartados, los migrantes, los refugiados-

... vivir el servicio de la caridad como un servicio al desarrollo humano integral... Necesitamos a Dios y nos necesitamos unos a otros... “promover a todos los hombres y a todo el hombre”, como formuló el beato Pablo VI (PP n.14). ...  sin excluir a Dios de la vida del hombre.

... reaccionar ante las injusticias sabiendo que no es suficiente atender a las víctimas. Es necesario incidir en el cambio de las reglas de juego del sistema económico-social. ... combatiendo las estructuras de pecado que producen ladrones y víctimas”. Y para  esto... necesitamos dejarnos afectar por los pobres y desde ellos transformar también nuestros criterios y actitudes, nuestro modo de pensar y de vivir.

... sentimos la necesidad de seguir abriendo caminos a otra economía al servicio de la persona que promueva al mismo tiempo la inclusión social de los pobres y la consolidación de un trabajo decente como expresión de la dignidad esencial de todo hombre o mujer. ... Es necesario dar paso a una economía de comunión, a experiencias de economía social que favorezcan el acceso a los bienes y a un reparto más justo de los recursos”.

Por último, la comunión con el Espíritu que movió a Jesús a hacer de su vida una vida para los demás y una buena noticia para los pobres... Lo ha dicho Francisco: “No sirven ni las propuestas místicas sin un fuerte compromiso social y misionero, ni los discursos y praxis sociales o pastorales sin una espiritualidad que transforme el corazón”. ...

... Que la Eucaristía, cuerpo entregado y sangre derramada de Jesús para la vida del mundo, nos ayude cada día a descubrir que el acercarnos a la misma mesa para comer el pan eucarístico nos obliga a compartir el proyecto de Dios de lograr una vida digna y un desarrollo 
humano integral para todos.

Madrid, 15 de mayo de 2017
Comisión Episcopal de Pastoral Social
Conferencia Episcopal Española




sábado, 3 de junio de 2017

Políticos a corto plazo


OPINIÓN DE JOSÉ LUÍS NUNES MARTINS

En los tiempos en que se levantaban catedrales, muchos fueron los hombres que soñaron y trabajaron por algo, aunque supieran que nuca lo irían a ver terminado. Aceptaban con humildad que su propio valor residía, no en ellos, sino en la grandeza de lo que construían. Luchaban por la edificación de una cosa que solo sus hijos o sus nietos verían construido. Sí se preocupaban de no buscar otro provecho sino el de saber que habían hecho su parte del camino.

Corresponde a cada uno de los que tienen la responsabilidad de representar a su comunidad decidir de acuerdo con lo que fuera mejor para todos. Los que ya son miembros activos y los que han de ser, para con los cuales tienen el deber de dejar las condiciones necesarias para que puedan vivir bien y que, en paz, busquen su felicidad y la de sus descendientes.

Pensar solo en sí mismo y en sus intereses, o tener un horizonte solo hasta la fecha de las próximas elecciones  debía ser considerado un crimen.

El planeta es la más bella de las catedrales. Tenemos el deber de no contribuir  a su destrucción, aunque puede que no lleguemos a ver el final de esa obra.

Los mares, el cielo y la tierra son dones que tenemos la obligación de preservar, aunque esa obra no se concluya en el tiempo de nuestros días.

El que no se acuerda de aquellos que nos confiaron el mundo en que vivimos, y no tiene presente a aquellos que ha de venir después de nosotros, olvídese de que el mundo es aún más de ellos que nuestro.


(ilustração de Carlos Ribeiro)