sábado, 30 de marzo de 2019

Somos corazones vestidos de cuerpos




José Luís Nunes Martins




Lo que nos distingue es superficial. Igual que en el teatro, cada uno representa un papel para el cual se viste de una determinada forma.


Algunos se confunden y creen que son lo mismo y solo aquello que ven en el espejo… En algún punto de su futuro han de sentir un vacío abismal, porque se han olvidado de que, más que tener un corazón, son un corazón, el resto solo es superficialidad sin valor alguno.

Nuestra existencia terrena está marcada por estas indumentarias que nuestros corazones tienen que usar, pero el sentido de nuestra vida no está en ellas.

La felicidad supone que seamos capaces de hacer que nuestro yo llegue al mundo. Entre los ropajes y a pesar de ellos. Como pasa una luz a través de las vidrieras.

Somos una luz interior que debe dar color al mundo, a través de los cuerpos con que nos vestimos.

Lo que importa no es lo que puede ser visto y escuchado, sino más bien lo invisible y silencioso que está por dentro de todo y de cada cosa.

En primer lugar, es preciso aprender a mirar y ver más allá de las capas de apariencias que nos distinguen. La tendencia natural es por aproximarnos a los que son amables y bellos, a los que son parecidos a nosotros.

El otro tiene inmensos defectos, sí. También nosotros.

Perdonar al otro es perdonarse a sí mismo.



https://agencia.ecclesia.pt/…/somos-coracoes-vestidos-de-c…/

viernes, 29 de marzo de 2019

De vuelta



Hoy de nuevo hemos hablado en la tertulia del abuso que ejercen los bancos contra las escuálidas cuentas de sus clientes, especialmente si el único ingreso de que disponen es una pensión o una ayuda social del tipo que sea. Abuso de los bancos y de los políticos que lo consienten y no ponen remedio alguno, ni en esto ni en que nadie, que lo desee y cumpla los requisitos necesarios para el trabajo, pueda acceder a un trabajo que le permita vivir lo más dignamente posible.

Esto, y la obligatoriedad de conocer el funcionamiento de las redes sociales para todo tipo de gestiones. Pero hay muchas personas que carecen no solo de los conocimientos necesarios, sino de los aparatos que se requieren para someternos voluntariamente a esta nueva forma de esclavitud. La sociedad ha cambiado, ya no es una sociedad, que forma una nación, o sea, una suma de voluntades para garantizar el bien común, sino que ha regresado a la organización medieval, donde imperan los  nuevos señores, y el rey es don dinero, naturalmente, y como suele habitar en lujosos bancos, pues estos son los señores de señores.

Para distraer la atención de los ciudadanos, la plebe,  de sus verdaderos intereses, se sirven de  multitud de medios, del fomento de la división y el odio entre grupos y personas, especialmente atacando la familia natural;  fomentando  ‘nuevas viejas’ ideas, creencias, supersticiones, que conducen al  individualismo egoísta, y las asociaciones gregarias de todo tipo, para fines a veces de dudosa moralidad.    
      
Hace pocos días le decía yo a unos amigos en medio de una tertulia de cafetería que ‘el desarrollo humano, en humanidad, es inversamente proporcional al desarrollo material que hemos creado’, no sé si se puede decir en verdad disfrutamos. Yo tiendo a ser pesimista en lo que respecta a la sociedad presente, pero en mi vida diaria no lo soy, y no me gusta amargarle la vida a nadie.

Esto escribía hace unos días. Hoy me decido a seguir escribiendo, porque me he dado cuenta, una vez más,  de que se respira un cansancio y una hartura ‘desesperante’ entre las personas que vienen últimamente al albergue y a esta oficina de entrada al mismo, por la cantidad de dificultades que han de soportar o sortear para  recuperar la vida que perdieron como trabajadores, padres, esposos, etc.;  o sea, para poder acceder al trabajo y la autonomía que son el soporte de la dignidad de cualquier persona. Algunos, más comunicativos, manifiestan con la mayor naturalidad, lo arrepentidos que están de haberse dejado dominar por las drogas y haber puesto su vida en peligro, así como el vivo deseo de dejar atrás la mala vida vivida.

No pretendo dar lecciones a nadie, más bien me las dan, pero puedo decir que lo que me mantiene en mi vida diaria con dignidad es mi fe en Dios, más o menos firme, la cercanía de mis familiares y amigos, aunque la mayoría estén ausentes, unos en la otra vida, y otros en la distancia.

Digo esto último porque hace pocos días uno de mis mejores amigos me contaba un sueño extraordinario, con la mayor naturalidad, y humildad, diría yo. Decía así: “yo andaba buscando a Jesús, como se busca a un amigo que no se ve hace tiempo, y cuando lo encontré le dije: ‘te andaba buscando’, y Él, sonriendo, me contestó: ‘no tienes que buscarme, yo te encuentro”. Yo me quedé atónito, porque mi amigo dice que él cree, pero a su manera; no ha pisado apenas una iglesia, ni le dice mucho, no ha tenido el menor trato con curas. Al  preguntarle cómo era el Jesús que pudo contemplar en su sueño me respondió que era joven, de rostro algo aniñado y agradable, sonriente, y que iba vestido con una túnica amplia.

Es lo mejor que le puede pasar a alguien, aunque sea un sueño, quien sabe si el sueño no es una forma de comunicarse el mismo Dios, para que no nos asustemos, para regalarnos un descanso en el duro caminar de esta vida.

Pues que así sea para tantos como se ven angustiados, desesperanzados. Gracias a quien tiene el corazón de compartir sueño tan extraordinario, que puede servir para despertar la esperanza de todos los que tengan la oportunidad de conocerlo.

sábado, 23 de marzo de 2019

¿Qué te hace cambiar?


 José Luís Nunes Martins


¿Miedo o deseo de perfección?

El miedo es uno de los principales motivos de cambio. Las perdonas huyen y acaban en lugares y situaciones que no desean, porque algo las asustó y comenzaron a correr sin destino.

El miedo comienza por atacar nuestros sentidos y la razón, hasta el punto de hacernos ver que las circunstancias parezcan ser lo que no son, tomando por verdad lo que no es. Nos esclaviza porque nos hace tener por cierto el mal y el bien por imposible.

La perfección es sutil y muy exigente, susurra y solo quiere a quien la quiera. El camino de la perfección es largo y estrecho, un solo paso en falso y podemos echar todo a perder.

La vida es una secuencia ininterrumpida de elecciones. ¿Qué criterio seguimos para decidir?

Cuando hay un mal y un bien, es fácil. ¿Pero cuando hay dos males? ¿Y dos bienes?

Uno de los peores síntomas de la infantilismo de nuestro discernimiento es la incapacidad de aceptar que en la vida tenemos, muchas veces, que dejar cosas buenas atrás.

Los niños quieren todo. No admiten que, a veces, solo se puede tener acceso a uno de los bienes disponibles. Intentan todo a fin de explorar la posibilidad que creen que se ajusta para encontrar un camino en que no tengan que renunciar a nada. ¿Y cuando hay dos males? Claro, no aceptan ninguno.

Siempre podemos perfeccionarnos, escogiendo, cada día, el mejor camino disponible. Habrá tiempos de flagelo, en que parece que solo elegimos entre males y más males. La vida nos pone a prueba sin piedad.

El valor es la capacidad de elegir lo mejor, a pesar de la presencia permanente del miedo.

El éxito no es suerte. Implica sacrificios tan grandes que, quien lo alcanza, solo lo ve como un descanso y alivio, más que como una sorpresa.

¿Qué te hace caminar?

¿Qué fuego hace latir tu corazón?

¿Cuál será el destino de tu vida si continúas siguiendo el camino en que estás?

¡De cualquier forma, no tengas miedo de ser feliz!

sábado, 16 de marzo de 2019

Las obras del amor



 José Luís Nunes Martins


El amor fortalece. No hay vacío en el corazón que no llene el amor. Amar es el bien en acción. Anima el interior y lanza luz sobre las tinieblas interiores, permitiendo que se distinga la verdad de error. Nos hace fuertes porque nos orienta y revela en nosotros la valentía que creíamos no tener, a fin de que podamos afrontar el sufrimiento sin perdernos el sentido de la existencia.

El amor da. Se da. Nos hace dar al otro aquello que somos. El amor permite que nos liberemos de nosotros mismos y nos lancemos al mundo, como una flor que exhala su perfume, sin distinguir a quien lo merece de quien no es digno de él. Amar es lo que somos de más íntimo. El amor es el contraveneno del egoísmo que nos mata, es una elección que se hace y nos libera de los apetitos y deseos de nosotros mismos.

El amor perdona. Amar es la forma excelente de dar. Por eso, sólo perdona quien es rico. El que es fuerte hasta el punto de ser capaz de colocar el bien por encima de sí mismo. El error del otro nunca pude sobreponerse a nuestra voluntad de paz. El que dice perdonar, pero no olvida, todavía no ha perdonado. Porque en su corazón aún no hay paz.

El amor no devora. No consume ni se consume. No busca conquistar ni destruir, quiere lo mejor para el otro y quiere que el otro sea mejor. No busca ser el primero, por eso el otro no es una amenaza, sino un premio. El amor es una atención constante a las necesidades del otro y procura , por todos los medios, protegerlo y promover su felicidad.

El amor es pobre y humilde. Quien ama sabe que el fruto no nos pertenece. Amar es también salir de la insensatez de acumular para sí mismo, con la ilusión de que amontonando cosas estamos asegurando un futuro que, al final, más que no pertenecernos, está fuera de nuestro control. Miserables son los que no aman, todos cuantos se creen el centro del mundo.

El amor espera. El amor cree y es capaz de soportar todo. Porque en nuestra fragilidad y dependencia reconocemos que no somos autosuficientes. Somos parte de algo mayor, que esperamos, incluso cuando no comprendemos. Confiar que el amor es mucho mayor que mi corazón es colocarme en la cima de mí, muy cerca del cielo.

El amor construye. Amar es actuar y salir de la muerte de los días sin sentido, arriesgarse en las tierras de los temores, tremendo, pero no dejando de avanzar, paso a paso, más allá del mundo donde todo es pasajero. Amar no es fallar, es construir. Sin obras, el amor no sale de la muerte.

Amar es mantener firmeza en un mar de incertidumbres.




domingo, 10 de marzo de 2019

1 DOMINGO DE CUARESMA


Por Pablo Garrido Sánchez


Deuteronomio 26,4-10 /  Salmo 90  /  Romanos 10,8-13  /  Lucas 4,1-13

 La Cuaresma
… entramos en otro tiempo de preparación. La vida entera es una preparación para la segunda fase de la misma, que empieza en la Resurrección junto con CRISTO. Tránsito, camino, paso por el desierto... De los cuarenta días del diluvio surge una nueva humanidad; de los cuarenta años por el desierto nace un pueblo que conoce la Alianza con YAHVEH y se dispone a entrar en una tierra que “mana leche y miel” (Cf. Ex 3,8); de los cuarenta días en el desierto, como una nueva epifanía, aparece JESÚS dispuesto a transmitir el Mensaje del PADRE…. cuarenta días de renovación personal para celebrar la Pascua, la muerte y la Resurrección de JESÚS.

… tiempo de Conversión. … La condición personal, o la condición humana es frágil, quebradiza y débil;   … Por eso es muy pedagógico entrar en el tiempo de Cuaresma por la puerta del Miércoles de Ceniza... El hombre convertido es el que se reconoce “nada” en el “todo” de DIOS. Y en este punto subimos un grado en el proceso de la conversión: el giro personal hacia DIOS, que se ha de producir de forma  permanente,

Las lecturas de las distintas liturgias y las predicaciones nos van a recordar “el pecado”... San Juan en su primera carta afirma sin paliativos, que aquel que afirma no tener pecados es un mentiroso, y la verdad no está en él;  e incluso hace mentiroso a DIOS, el cual envió a su  HIJO para  salvarnos de esta condición pecadora (Cf. 1Jn 1,10).

… desde siempre,  nos encontramos de frente con el llamado “pecado estructural” o social. Ayer y hoy existen  tramas establecidas … grupos dedicados a la extorsión, el chantaje y la opresión. … mecanismos de fraude y engaño a grupos sociales enteros. … Nada nuevo bajo el sol, dice  el sabio (Cf. Ect 1,9). Pero, no olvidemos nunca que los pecados sociales, que tanto nos pueden herir, son los de cada uno en particular en un grado distinto, que entran en actividad cuando la acción de la Gracia no está presente.  Saquemos conclusiones: en la medida que la presencia cristiana se vaya diluyendo en la estructura social, ésta quedará a merced, con más facilidad, de las fuerzas operativas del mal, que no van a perder la ocasión de actuar e influir en el sentido que le es propio.

La ascesis
… ¿necesita ejercicio el espíritu humano? Parece ser que la pérdida de una cierta tensión espiritual vuelve al espíritu humano perezoso, laxo e inerme;... Se elogia con todo derecho a los místicos españoles del siglo dieciséis, santa Teresa, san Juan de la Cruz o san Ignacio de Loyola; pues les sorprendería a muchos comprobar la importancia que estos autores espirituales dieron al mundo interior de los afectos y sentimientos. Como testimonio fidedigno de la importancia de los afectos y sentimientos en el hombre compruébese lo recogido en los “Ejercicios Espirituales” de san Ignacio; que se encuentran en Internet.

La oración  y el ayuno

Para hablar con DIOS hay que subir a la montaña, …despojarse de cosas y entrar en el propio aposento, cerrar la puerta; …La literalidad del texto de Mateo dice: “Cuando vayas a orar, entra en tu aposento, cierra la puerta  y ora en lo secreto; y tu PADRE que ve lo secreto te recompensará” (Cf. Mt 6,6)... El encuentro con el ALTÍSIMO se produce siempre en la paz del corazón. …El texto de san Mateo traslada el lugar sagrado del Sinaí a la propia vida cotidiana: Moisés asciende a la montaña para contemplar un espectáculo, la zarza ardiente (Cf. Ex 3,2). … cuando decidimos conscientemente establecer un diálogo con ÉL, ese espacio se convierte en sagrado y tenemos obligación de descalzarnos; …todo lo demás tiene que posponerse.

El ayuno es un medio para aligerar el peso de un lastre que nos hace prisioneros de inquietudes, agobios o deseos. … es también un medio de corrección sobre algo que nos domine indebidamente. … Por otra parte, toda iniciativa ascética es acompañada  de una sombra: la sombra del orgullo o la soberbia. Si algo podemos realmente en beneficio  propio es gracias a la ayuda del SEÑOR.

La limosna

... Lo que está en el fondo de la realidad humana tiene una extensión imposible de abarcar para cualquiera, pero esta es la profunda vinculación universal. Los lazos solidarios que nos unen con los demás se ponen de manifiesto con un número reducido de personas, porque es el espacio social en el que nos desenvolvemos. En este espacio concreto es donde tenemos que ejercer la limosna o la ayuda solidaria (Cf. Mt 6,2-3)… . Con la limosna, completamos el trípode ascético propuesto año tras años cuando llegan estas fechas.

El desierto de JESÚS
… Entre el Bautismo del SEÑOR y el inicio de su ministerio evangelizador tenemos el retiro en el desierto de cuarenta días. … La versión del evangelio de san Lucas da una idea de tránsito y continuidad, pues JESÚS era llevado por el desierto por el ESPÍRITU SANTO, sin dejarlo en un lugar fijo: ...  Esta manera  de indicar el retiro en el desierto sugiere la prolongación del mismo en cuanto a experiencia vital se refiere, “Y el tentador lo dejó hasta otra ocasión” (Cf. Lc 4,13). El personaje invisible que está presente de forma continua en la misión evangelizadora es Satanás, que se disfraza de las maneras más diversas...


En el desierto la persona de JESÚS habría de protagonizar una transformación misteriosa: también ahora era tiempo para JESÚS de “crecer en sabiduría y en Gracia” (Cf. Lc 2,52). Todo el VERBO de DIOS estaba en JESÚS (Cf. Col 2,9); pero no toda la humanidad de JESÚS estuvo en el VERBO hasta que llegó el momento en el que todo estuvo “consumado” (Cf. Jn 19,30). … En el desierto, JESÚS alcanza el momento adecuado para que el Reino de DIOS se manifieste a través de ÉL en sus obras y palabras; y una de las facetas que JESÚS tenía que administrar de forma correcta era la capacidad de milagro. … Sólo el interés de la causa del PADRE merece que aflore el milagro.

Los atajos de Satanás
El desierto es el lugar de la contienda espiritual, que tiene tres frentes: DIOS, Satanás y uno mismo. De otra manera se puede decir: el desierto es el lugar privilegiado para el encuentro con DIOS; … es un escenario para el conocimiento propio, que entraña cierta dureza. No cabe duda, que después de la experiencia del desierto, JESÚS se sabe el “Siervo de YAHVEH” (Cf. Is 42,1).

La tentación del poder
El desierto es el reverso del paraíso, pero en los dos escenarios se plantea una misma cuestión con soluciones diametralmente opuestas. ... El tentador en el comienzo instala la gran mentira en el corazón humano: Hazte autónomo mediante el conocimiento del bien y del mal, y serás como DIOS (Cf. Gn 3,4-5). La consecuencia lógica que el tentador transmite es el acceso a un poder presuntamente ilimitado mediante el dominio de las leyes que rigen lo que está bien y lo que está mal. Los ciudadanos del siglo veintiuno asistimos a los poderes globalistas, que dictan lo que está bien y lo que está mal con la pretensión de inmiscuirse en los ámbitos particulares y privados. …  No es nuevo en la historia de la humanidad, pero a nosotros nos toca asistir … al desarrollo del drama actual, … también … entramos en el desarrollo de la trama escenificada. Es sorprendente lo que los poderes globalistas están consiguiendo en la modificación de los modos de pensar y sentir de las personas en contra incluso de la Ley Natural.

… JESÚS estaba en el tramo alto de la Redención, que alcanzará su cima en la Resurrección previo paso por la Cruz. La tentación para JESÚS es similar: JESÚS puede decidir si aborda la misión con el poder del PADRE sin condiciones; o, si por el contrario, se dispone a la tarea contando  con otros poderes. La evangelización es la revelación a los hombres del infinito Amor de DIOS. … (para ello) es preciso actuar con poder, no sólo con autoridad. Salta a la vista que el poder ofrecido por el tentador es una mentira que pretende torcer la dirección correcta.

... “Sólo a tu DIOS adorarás” (Cf. Lc 4,8)Tan sencillo y definitivo como el sentido adecuado de la adoración. JESÚS es el verdadero adorador en “espíritu y verdad” (Cf. Jn 4,23), como le dice a la mujer samaritana.  El Siervo de YAHVEH, JESÚS de Nazaret, se sabe el Templo en el que mora por designio del PADRE el ESPÍRITU SANTO sin medida  (cf. Jn 3,34). … Los veinte siglos de historia siguientes demuestran que, en el momento que la religión se presenta como poder en ese mismo instante se mundaniza y pierde la fuerza de transformar al hombre y a la sociedad según el Plan de DIOS; y cuando la política se mistifica, ofreciendo una trascendencia vacía, en ese proceso destruye al hombre.

Una palabra con poder
La palabra recibe el poder por la unción que la asiste. La unción es la acción del ESPÍRITU SANTO a través de la misma; pero esta palabra ungida tiene que ser transmitida por una persona, y esta persona no es cualquiera sino el CRISTO, JESÚS de Nazaret. … Está llamado a implantar en todas las naciones el derecho de DIOS” (Cf. Is 42,1-4). JESÚS no podía armarse de poderes humanos, coercitivos y manipuladores, fuesen políticos o religiosos, para llevar adelante la misión a ÉL encomendada por el PADRE. … El apoyo de JESÚS no podía estar en estructura alguna de carácter humano, sólo dependía de la acción del ESPÍRITU SANTO. Lo mismo sucede con el discípulo destinado a la tarea de la evangelización, que debe tener como objetivo lo recogido por san Pablo en los versículos de la segunda lectura.

El medio del cual JESÚS debía servirse para darse a conocer y hacer presente el Reino de DIOS era la predicación. La fuerza y el poder de la Palabra harían su labor en el corazón de los hombres bien dispuestos: “¿No ardía nuestro corazón mientras nos explicaba las Escrituras por el camino?” (Cf. Lc 24,32). Ahora san Pablo vuelve sobre algo capital para él: ¿quién salva, la Ley o la Gracia?; … La Gracia y el Evangelio son el mismo CRISTO, JESÚS de Nazaret. La salvación sucede cuando CRISTO viene de DIOS y entra en el hombre; … La salvación es el resultado de la justificación y de la Resurrección.

… “Si confiesas con tu boca que JESÚS es SEÑOR, y crees en tu corazón que DIOS lo resucitó de entre los muertos, serás salvo. … Lo inaudito y grandioso de todo este proceso, sólo deja margen para el asombro, el agradecimiento y la alabanza, pues el modo de acercar DIOS su presencia salvadora a todos los hombres no puede ser más sencillo y directo: aceptar que ÉL nos hace justos y salva por la Fe en el poder de su Amor misericordioso.



 garrido19 | 9 marzo, 2019 en 4:06 pm | Categorías: CUARESMA CICLO C | URL: https://wp.me/p9CT8C-2E

sábado, 9 de marzo de 2019

Sin valentía nunca serás feliz


José Luís Nunes Martins

  
El coraje es una forma espontánea en dirección a lo que es noble y bueno. Un esfuerzo que busca lo que es valioso, sin condiciones. Es la paciencia de mantenerse firme a pesar de las tempestades y la capacidad de actuar cuando es  tiempo, a pesar de todos los miedos.

Son muchos los que pasan la vida huyendo de los miedos. Incluso el acercamiento al otro es, para ellos, solo una forma de superar el miedo a la soledad. Ahora bien, el miedo nunca será buen maestro. Lo que nos hace felices es preciso arrancarlo a la vida. Conquistarlo implica vencer los miedos, en primer lugar los más íntimos.

El miedo existe y es real, pero nosotros también. Es necesario que no nos dejemos seducir por sus engaños y ser capaces de vencerlo, muchas veces contra la propia razón, emociones y apetitos.

Somos del tamaño de los obstáculos que superamos. Algunos son enormes y se superan de una sola vez. Otros, los más duro, son simples y pequeños, se multiplican y aparecen repetidas veces en nuestro camino. Un NO cansa, pero todos son un verdadero flagelo. A veces, son solo futilidades que absorben nuestra atención, superficialidades que nos consumen con nuestro consentimiento… y es necesario decirles NO, cuantas veces peces se nos pongan delante.

Vivir implica siempre coraje.

La terquedad no es coraje. La terquedad es una fuerza que nace de la ceguera del espíritu y acaba porque perdamos las fuerzas y el tiempo. Terquedad es aquello que espera que se abran la puerta cerca de una pared sin puerta. El coraje supone los ojos abiertos y la comprensión de que, a menudo, lo acertado es no luchar allí e ir más allá.

Sin coraje no hay virtudes, en la molicie de la indecisión el mal vence siempre.  Ser feliz implica cambios y más cambios.

Coraje también es fallar, fallar, fallar y, sin dejar que fallar, no desistir. Nunca.

Soporta derrotas.

Pon en práctica la verdad de la frase: Yo soy valiente.

¡Si te falta valor, finge. El resultado será el mismo!



https://agencia.ecclesia.pt/…/sem-coragem-nunca-seras-feliz/

sábado, 2 de marzo de 2019

¿Quiénes son mis amigos?


José Luís Nunes Martins


Los amigos no son las personas que nos gustan. Ni aquellas a las que les gustamos. Ser amigo no es gustar. Mi amigo es aquel que me va conociendo, amando, perfeccionando y revelando a nosotros mismos quienes somos.

El amigo está siempre presente. Aunque esté muy lejos y sin tener noticias suyas.

Un amigo es quien elige serlo y después es capaz de serlo.

Pero también los enemigos son el resultado de una elección mía. Es en mi corazón donde decido a quien considero como mi adversario, a quien me enfrento como mi antagonista.

En verdad, los enemigos que nos persiguen ayudan a que no nos creamos por encima de la realidad. Otros hay que nos elogian y aplauden, haciéndonos creer lo que afirman y no en la bondad de lo que dicen. Fiarnos de sus palabras es el principio de nuestra desgracia. El mal depende del espacio que le demos. Muchas veces la mejor defensa es la indiferencia.

Si quisiéramos perfeccionarnos, entonces necesitamos de quien nos ayude a identificar las imperfecciones, errores y vicios. Este es uno de los más importantes papeles del amigo, porque muchas veces no somos capaces de permitirlo, pues buscamos solo a quien esté de acuerdo con nosotros…

Nuestros mayores enemigos son nuestras faltas, así como las disculpas que nos damos a nosotros mismos para no enmendarnos. Lo importante es que nos fortalezcamos donde aún somos débiles.
El mal que alguien me hace tendrá siempre la importancia y el sentido que yo mismo le dé.

El mal que me hago a mí mismo no tiene sentido. Cualquiera que sea la forma como quiera justificarlo.