viernes, 10 de octubre de 2014

DÍA MUNDIAL DE LA SALUD MENTAL



Como un pequeño homenaje, a cuantas personas con algún problema de salud mental,  han pasado por nuestros servicios, recojo algunos párrafos de los post que les dedicamos en su día.

“A. es encantadora, te cuenta unas historias con tal realismo que te engancha, y hasta puedes llegar a creértelas, si te dejas llevar por el aplomo y la seguridad con que describe las situaciones y las personas. Con su porte cuidado y hasta elegante A. nos despista totalmente. Ha sido una verdadera pesquisa a lo Sherlock Holmes lo que la trabajadora social ha llevado a cabo para dar con la verdadera identidad de A., pero ahora A. no se reconoce en su verdadera identidad. Tuvimos que echar imaginación y paciencia para convencerla de que aceptara su nueva identidad, al fin y al cabo en su accidentada vida como espía ha tenido que esconderse y utilizar distintos nombres, pues ahora, con tal de que la atienda el doctor, qué más le da el nombre y los apellidos que le pongan.”
“Es una madre abandonada por el marido, español y cristiano, o mejor, expulsada de la casa, y suplantada por una amante, después de veinte años de convivencia y haber tenido un hijo con su marido. Pero, es que el hijo es uno de esos niños que nace con una enfermedad rara, que requiere toda la atención y mucho cariño, y al padre eso no le agradaba, empezando a mostrar su distanciamiento hasta expulsarlos de la casa al cabo de veinte años.”
“Por dónde empezar, qué decir a cerca de J., si anda por la vida en círculos; o como los ojos del Guadiana aparece y desaparece, mostrando la imagen buena unas veces, la mala otras. No es que él lo quiera así, es que una sádica fuerza lo maneja y él, como es así, se deja llevar.”
“Conserva unos destellos de inteligencia y buen gusto que asombra, su rostro es como el de un niño, su mirada franca, sus gestos graciosos, su sonrisa permanente, lo que da prueba de un espíritu sencillo, bondadoso, que la mueven espontáneamente a sufrir por un cuento destrozado y enseguida se ofrece a repararlo; y lo mismo se conmueve ante el sufrimiento ajeno y al instante se ofrece para aliviarlo…
Esta mujer es muy inteligente, sus desgracias, ocultas o más bien desvanecidas totalmente en la imagen que hemos visto, no han dejado la menor huella, ella es ahora otro ser, absolutamente generoso pues da lo que ha recibido: sostén, alivio, amor; de lo que fue le queda la inteligencia, la gracia, el buen gusto; está muy protegida contra el mal, como bien claro nos lo dejó otro día; nadie mejor que un niño sabe de quién puede fiarse, nadie mejor que ellos leen la expresión de los adultos, el tono de voz, y conocen sus intenciones, y adivinan los peligros.”

no había encontrado ni el momento ni el modo de comentar cómo son las visitas de T. No sé bien si será porque ella habla tanto y tan deprisa que no me permite asimilar cuanto dice, porque es en verdad un torbellino de sentimientos e imaginación, y como lo dice con tanta gracia, te distrae ella misma y no le das la importancia que tiene a lo que dice. Quizá ella misma no es consciente de la trascendencia de todo lo que dice. También  protesta mucho de todo, y esto lleva a ser  prevenido para no seguirle el juego, no sea que vaya a pensar que siempre tiene razón…”
Es el chico el primero que habla, la madre no puede, está agotada, pero deja habar a su hijo. Es un joven de diecisiete años, que está matriculado en cuarto curso de la ESO , y quiere estudiar una carrera universitaria, ciencias políticas exactamente; pero, ahora no tienen casa, ni recursos económicos, ni trabajo.  El chico piensa por la madre y va a una velocidad propia de su edad, pero él no se da cuenta de que para llegar allí todavía depende de su madre, y si su madre no le puede dar alojamiento y comida, entonces el debiera ceder un poco en sus aspiraciones, no ir tan deprisa y ayudar a la madre, que está agotada y sola. La madre a penas dice alguna palabra o hace algún gesto de impotencia ante las palabras impetuosas de su hijo.

Dicho así parecería que estamos ante un chico caprichoso y egoísta. En absoluto, es un joven que sufre la enfermedad de asperger, tiene una inteligencia muy despierta, y esto en unas  condiciones de vida atroces…”
“F., no es alguien que pase desapercibido, entró en la oficina casi como un vendaval, él anda muy deprisa siempre. Acepta el café que se le ofrece con modales muy distinguidos y seguidamente se sienta en el sofá, se pone a ojear unas revistas y de pronto se pone a hablar en voz alta, mirando a cualquier parte;  comienza una retahíla de amenazas e improperios que no tienen un destinatario visible, gracias a Dios;  sus enemigos imaginarios son los que le alejan de ese talismán : “la monegasca”,( …“la monegasca”, con  la cual, una vez la consiga,  se le abrirán las puertas a su mundo perdido:  con ella tendrá acceso a su cuenta corriente, y se acabarán su penuria y su mala vida; además tendrá acceso a sus propiedades, con ella recuperará su verdadera identidad y le permitirá heredar…). Gracias a Dios no somos los presentes sus enemigos, si no quién resistiría una acometida semejante con tanto brío como pone en sus amenazas.”
comenzamos a charlar, y era como volar por un mundo de fantasía: magos, ángeles, seres extraordinarios y puros; y a mucha distancia el malo, el diablo. Un refugio perfecto. Al decirle yo que creía que el diablo me estaba persiguiendo, que incluso había soñado con él hacia unos pocos días, me dijo que no le tuviera miedo, que no podía hacerme nada. Y siguió comentando sus aficiones literarias, y más concretamente de libros de magia; además me dijo que escribe cuentos, y para demostrarlo me invitó a escuchar uno. Yo estaba esperando que sacara una libreta o unos papeles, pero él estaba concentrado en  su “supermóvil-eboock-planisferio-brújula”, y me sentí un poco "paleto". Comenzó a leer en voz alta y clara unas descripciones  minuciosas y plásticas de cada personaje (él también pinta; es cuenta cuentos, mimador); utiliza un  vocabulario culto  y preciso, y la narración te llevaba dócilmente, sin prisas por conocer el desenlace, disfrutando de la lectura y del paisaje.

Tú no pareces de esta época, le digo; ya ha mostrado su gusto por la pronunciación completa de las palabras y sin acentos, y  él me responde muy convencido y satisfecho de que le haga esta observación que por supuesto, porque esta época es fea y muy mala para vivir.”
es como un payaso al natural, sin maquillajes ni costosos ensayos, el siempre provoca una sonrisa, no hace gran cosa, mas bien suele estar callado, observando el entorno con unos ojos muy vivos y alegres, siguiendo las conversaciones con sus gestos y sus sonrisas. Pero esa actitud suya invita a cualquiera a que le diga alguna palabra o le haga cualquier pregunta…
¿Qué número calzas? Le pregunta alguien, y el contesta con toda naturalidad, sin molestarse lo más mínimo mirando sus enormes botas, el cuarenta y dos; nadie se ríe por ello, y él sigue dando más explicaciones, son unas botas de un trabajador de telefónica; entonces cada uno expresa su admiración  y hemos disfrutado de una conversación agradable, inofensiva, y S. se ha convertido en el centro sin aspavientos ni exigencias.”





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