sábado, 26 de septiembre de 2015

Autocrítico/a

            
          Los políticos, los banqueros, los empresarios, la iglesia, el papa... Estos son, a groso modo,
Daniel Medina Sierra

algunos personajes públicos diana de todas las tertulias, opiniones, críticas y análisis, hechos y dichos con o sin criterio suficiente para tal menester. Todos los días  amanecemos con noticias relacionadas con la corrupción, las distintas guerras en distintos puntos del mundo, mafias, crímenes... En fin, lo de siempre.
              De la mano de cada titular un experto analiza la situación, la matiza, la enfatiza y en el bajo mundo, todos copian sistemáticamente todas y cada una de las palabras del experto en cuestión.


            No reparamos en mostrar nuestra propia ignorancia alegando un discurso escuchado por los medios de comunicación, sin mucha idea de términos académicamente complejos y mucho menos su significado. No es que vaylamos a pedir una tesis para cada tema a todo ciudadano, es mucho más simple que escribir tu nombre. Se trata de ser autocríticos antes que críticos, no hay más.
           
       
              Yo uso la lógica de la vida, sólo y únicamente eso; es decir, yo pongo a parir a los políticos, o al banco, o a las empresas... Y digo y,. ¿Que puedo hacer al respecto? Nada, absolutamente nada. Bueno sí.... Enfadarme, disgustarme, estar mal.
           Demos la vuelta a la situación. Pensad en vosotros, en vuestra familia, amigos, conocidos. ¿Hay algo de vosotros, familia, amigos, conocidos que no os guste, puedes hacer algo al respecto? la respuesta sólo la tenéis vosotros.


            Yo no llego al político, ni a los bancos, tampoco a las grandes multinacionales, pero si al conocido, al amigo, a la familia pero sobre todo a mí. Me preocupa la política, pero mucho más el/ la alcalde/ sa de mi pueblo, me preocupa los bancos, pero mucho más las personas sin recursos, me preocupan las empresas, pero muchos más ser útil en otro sentido.
     ¿De qué manera entonces quiero contribuir a mejorar las cosas? Estamos mirando al horizonte olvidando sin querer que hay un ser humano esperado a que le ayudes justo a tu lado. De qué me sirve condenar tantas injusticias en el mundo cuando ignoro lo que ocurre en mi barrio. Es un sin sentido querer cambiar las cosas desde fuera en vez desde dentro.




          

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