miércoles, 11 de abril de 2018

Encuentro Arciprestal de Cáritas - homenaje al último Equipo Arciprestal



Hoy escribo encantado, y estaba deseando empezar este post, para agradecer la respuesta a mi última petición a los directores de Cáritas Arciprestal, para que tuviéramos un encuentro arciprestal, Directores y voluntarios, en el que agradecer a Juanjo, el Director saliente, y a su equipo, su labor al frente de dicha Institución, durante un periodo de tiempo largo y fructífero, haciendo posible  la ayuda sociocaritativa que Cáritas desarrolla en cada parroquia de la manera más eficaz posible.
El encuentro tuvo lugar en la parroquia del Santo Cristo. Comenzó con la celebración de una Eucaristía de acción de gracias, en la que el P. Rafael nos dirigió unas palabras inspiradas muy sentidas sobre la caridad, recordándonos que Dios es la fuente del amor y de la caridad, y a él le debemos nuestra vocación. También insistió en la necesidad de la oración.  A continuación pasamos al salón de actos. En primer lugar, tras unas breves palabras de Lalo, Director de Cáritas de esta parroquia,  explicando el motivo del acto,  entregó una placa a los tres miembros del equipo,  Juanjo, Rafael y Marina.

Juanjo respondió, con la misma claridad de siempre, haciendo una llamada a todos los Directores para que sigan reuniéndose y ayudándose, que no se desanimen y sigan adelante. También Marina respondió emocionada y casi sin palabras. Rafael había excusado su ausencia.
Como digo al principio, escribo hoy encantado, pero casi no me atrevo a expresar un pensamiento que me surgió en el camino de regreso a casa, por si resulta algo irreverente, atrevido o algo peor… Trataba de plasmar el buen ambiente, la sensación general de sorpresa, de gratitud y de esperanza que se vivió. Fue el siguiente: Dios es Caridad, y se manifiesta también por ello en tres Personas distintas que se aman, Padre, Hijo y Espíritu Santo; pues hoy Cáritas Arciprestal de San Fernando siguiendo este  ejemplo inefable e infalible, aunque salvando las enormes distancias entre Creador y criatura,  ha actuado caritativamente consigo misma, entre sus distintos equipos y voluntarios que los forman… tratando de mantenerse a flote, y mostrar públicamente su afán de seguir adelante cumpliendo con su misión, aunque sean momentos de incertidumbre, por no tener una dirección clara, y no haberse producido un relevo coherente.

Sea como fuere, mereció la pena. Agradezco sinceramente que alguien haya sido capaz de organizar  esta ‘despedida’ muy merecida, no solo para ellos, sino para los que continúan, ya que el equipo saliente fue capaz de afrontar  numerosas  dificultades y aportar soluciones a numerosas necesidades, ofreciendo así una línea de conducta con cierta garantía; aunque siempre con la ayuda de Dios, claro está. Agradecer también la asistencia de todos los voluntarios y Directores que tuvieron a bien aceptar la invitación a dicho acto.

sábado, 7 de abril de 2018

El amor permite ver lo que la pasión oculta



José Luís Nunes Martins

Cada uno de nosotros es un ser dotado de  mayor o menor sensibilidad. Todo lo que existe, visible o invisible, interior o exterior, puede afectarnos.

Si algo nos afecta en alto grado, entonces puede hablarse de pasión.

Así, pasión es lo que sucede cuando algo golpea fuertemente la sensibilidad de alguien.

Una pasión se vuelve señora de la voluntad y, con violencia irresponsable, quema las riendas de la libertad, llevando a la persona  a actuar fuera de lo que es su identidad y su deber.

El concepto de pasión significa sufrimiento. Algo que está obligado a soportar. Un deseo desordenado y fuerte que nos vuelve esclavos. Pero, que nos ciega de cara a lo que somos, a lo que tenemos, a los otros y a toda la existencia.

También se denomina pasión a un entusiasmo fogoso, a una exaltación debida a  una atracción que algo o alguien despierta. No obstante, no es bueno todo lo que se  haga con voluntad consciente, sin noción clara de las consecuencias, o por lo menos, acogiendo de forma madura todos los desechos de este camino muy inclinado. Es malo aquello que se elige no teniendo el corazón en paz y contra toda nuestra razón.

Lo que comienza como un simple y dulce encanto acaba, muchas veces, por convertirse en algo capaz de arrastrarnos y, en una cólera intima, herirnos en lo más hondo. Un dolor que se torna dolencia. Una tragedia. Un mal que casi siempre se disfraza de amor.

Ilusiones que viven de esperanzas seductoras, seducciones que alimentan un hambre de satisfacción, una falsa promesa de placeres que serían puros si no resultasen ser un engaño. Se satisfacen con las novedades, al mismo tiempo que disminuyen con la posesión que se va conquistando.

Una parte de las pasiones nos toman sin que nada podamos hacer sino sufrirlas, no obstante, hay también una gran cantidad de pasiones que podemos dominar, más pronto o más tarde,  con más o menos voluntad y sabiduría.

¿Qué se debe hacer para afrontar una pasión? Descubrir la verdadera raíz o darle un sentido.

Un corazón inquieto es señal de que el amor es poco.

El amor es el bien supremo. Vive fuera del tiempo y sobre  las influencias de los cambios. La verdad del amor permite revelar todos los engaños que se hacen pasar por él, siempre de forma pasajera.

El que ama, es señor de sí y nada le afecta de forma duradera. Porque solo el amor es eterno.

Quien sufre por amor auténtico, o hace de él el sentido de su dolor, ama.

El mal jamás está en el amor, pero sí en su ausencia.

El amor está siempre con los ojos abiertos y abre los ojos que la pasión cegó.

Nada lo disminuye ni debilita. Es eterno y la eternidad no lo cansa.

https://www.facebook.com/jlnmartins

domingo, 1 de abril de 2018

"Son demasiado pobres nuestros ricos"


por Mia Couto, in ‘Pensatempos’


(Lo incluyo aquí por su interés, para completar y centrar las críticas a la emigración desde África. El enemigo principal lo tienen en casa… donde parece que no los quieren.)
La mayor desgracia de una nación pobre es que, en vez de producir riqueza, produce ricos. Pero ricos sin riqueza. En realidad, sería mejor llamarlos no ricos sino adinerados. Rico es quien posee medios de producción. Rico es quien genera dinero y da empleo. Adinerado es quien simplemente tiene dinero. O cree que lo tiene. Porque, en realidad, el dinero lo tiene a él.
La verdad es esta: nuestros “ricos” son demasiado pobres. Aquello que tienen, no les pertenece. Peor: aquello que exhiben como suyo, es propiedad de otros. Es producto del robo y de negocios turbios. No pueden, además, estos nuestros adinerados disfrutar con tranquilidad todo cuanto han robado. Viven con la obsesión de que les roben. Necesitan de fuerzas policiales de altura. Pero las fuerzas policiales a la altura acabarán por lanzarlos a ellos en cadena. Necesitaban un orden social en que hubiera pocas razones para la criminalidad. Pero si ellos se enriquecen es gracias a ese mismo desorden. 

El mayor sueño de nuestros nuevos ricos es, al final, muy pequeñito: un coche de lujo, unos efímeros brillos. Pero el lujoso vehículo no puede soñar mucho, sacudida por los socavones de las avenidas. El Mercedes o el BMV no pueden hacer uso completo de sus brillos, ocupados como están en esquivar la carrocería, muy convexa por calles muy cóncavas. La existencia de calles buenas dependería de otro tipo de riqueza. Una riqueza que sirviese a la ciudad. Y la riqueza de nuestros nuevos ríos nació de un movimiento contrario: del empobrecimiento de la ciudad y de la sociedad.

Las casas de lujo de nuestros falsos ricos son menos para ser habitadas que para ser vistas. Se hicieron para los ojos de quienes pasan. Pero al exhibirse, así, llenas de adornos y vistosidad, acaban atrayendo codicias ajenas. Por más guardias que tengan a la puerta, nuestros pobres ricos no evitan el recelo de las envidias y de los hechizos que esas envidias provocan. El Fausto de las residencias no los vuelve inmunes. ¡Pobres de nuestros ricachos!
Son como la cerveza que sale a presión. Son hechos en un instante pero la mayor parte son espuma. Lo que resta de verdadero es más el recipiente que el contenido. Podían producir ganado o vegetales. Pero no. En vez de eso, nuestros adinerados hechos bajo presión crean amantes. Pero las amantes (y/o los amantes) tienen un grave inconveniente: necesitan ser sostenidos con el mínimo dispendio. El mayor inconveniente es aún la ausencia de garantía del producto. La amante de uno puede ser, mañana, amante de otro. El corazón del cultivador de amantes no tiene sosiego: quien traicionó sabe que puede ser traicionado.

Mia Couto, escritor mozambiqueño, es uno de los autores africanos en lengua portuguesa más conocidos de la actualidad. Ha ejercido como periodista y realizó estudios de medicina y biología. Su principal ocupación, sin embargo, es la escritura desde que en 1986 logara un gran éxito con su antología Voces adormecidas.

https://www.revistapazes.com/sao-demasiado-pobres-os-nossos-ricos-por-mia-couto/