domingo, 13 de septiembre de 2015

La llama de la vida y el fuego de las pasiones


José Luís Nunes Martins
12 de setembro de 2015 https://www.facebook.com/jlmartins?fref=nf


                                                       Ilustração de Carlos Ribeiro

No siempre ser apasionado es bueno. La mayor parte de las pasiones tienen en cuenta la voluntad y asumen el control del sentir y del pensar. Prometen la mayor de las liberaciones, pero esclavizan a quien desiste de sí mismo y se somete a ellas.

La pasión es sufrimiento, un furor que es opuesto a la paz y el contento. Un vacío fulminante capaz de las mayores acrobacias para satisfacerse. Pero que, como nunca se sacia, acaba por consumirse, por destruirse a sí mismo. Para tener paz necesitamos hacer esta guerra, por la conquista del más exigente de todos los equilibrios: entre la monotonía de no arriesgar nada y la imprudencia de entregarlo todo sin una voluntad propia profunda. Es esencial que sepamos desafiarnos, a veces, a un profundo desequilibrio momentáneo. Al final, quien nunca se atreve está perdido, para siempre.

Hay pasiones buenas. Son las que trabajan como un fermento. De forma tranquila, pacífica y paciente. Animan, pero no dominan. Orientan, pero no deciden. Iluminan, pero no ciegan.

Casi nadie tiene idea de la capacidad que cada uno de nosotros tiene para soportar y vencer grandes sufrimientos…

Hay quien pierde la cabeza, el corazón y el alma, por pasiones corrientes. Una pasión fuerte que se consiente puede hacer que la más digna de las personas se destruya… se consuma, no quedando sino las cenizas en que arde. Es necesario que sepamos cuidar  lo que queremos ser, más que el placer que creemos merecer. Nuestro camino debe ser decidido por nosotros, no por cualquier impulso extraño a nuestra voluntad. Ser feliz pasa por ser firme frente a las tentaciones de lo fácil y lo inmediato.

La verdadera llama, aquella que nos ilumina, calienta y orienta, no es la de las pasiones, es la llama de la vida. La vida misma, así, sencilla y pobre en  apariencia. Aquella vida consciente de que es, en sí misma, un don. Una luz. Un presente de lo divino. Una presencia divina. No se trata de una alegría por satisfacer fantasías, sino más bien de la virtud suprema de saber apreciar los momentos de la vida sin
necesidad de estar bajo seria amenaza de perderla. Este es el único fuego que no consume.

El frío que a veces sentimos en el alma no es señal de que estamos en el camino errado, sino de que es la hora de poner a prueba nuestra determinación.


La pasión aumenta su fuerza a medida que crecen los obstáculos que se le oponen. Si combate con la luz de la razón y el calor del corazón. Sin excesos ni violencias. Sólo firmeza, sufrimiento y paz.

Puedo sufrir, pero no quiero desistir de mí mismo… así yo aprendo a ser mayor que mis dolores. Más fuerte que mis pasiones…

viernes, 11 de septiembre de 2015

La masa crítica

       

          La masa crítica, un concepto nuevo relacionado en esta ocasión con una conversación con uno
Daniel Medinaa Sierra
de mis amigos voluntarios.
No puedes luchar contra ella, no puedes ni debes aliarte con ella, pues la masa es muy volátil, impredecible, tiene poco sentido de la lealtad y está expuesto a cualquier estimulo exterior que les haga pensar y sentir lo menos posible.
            Hoy me voy a tomar la licencia de exponer sin tapujos, algunos ejemplos de esta nueva denominación


            Un grupo de ciudadanos increpan a una señora por dar el pecho al bebé en publico. Todos los días a todas horas vemos y oímos noticias sobre guerras, hombre, violencia... Y aún hay gente " masa crítica" que les queda ganas de comer mientras observan el sufrimiento humano, eso sí,  "ajenos a ellos".
           Un bombero, un policía, un ciudadano hace un acto de heroicidad, salvan vidas todos los días ¿Cuantas noticias hay al respecto? ¡Y ojo! Todos los días, a todas horas y en el mayor sufrimiento, también hay buenas noticias.


            Un friqui hace alguna rareza en algún programa sensacionalista, facebook o twuiter y son millones las visitas a estos medios, como si fuese la copia barata de una estrella. Todos dicen que hay que ser respetuoso con el prójimo pero la masa crítica no lo práctica, todos dicen que es bueno ayudar a los demás pero esa masa es, en su raíz, individualista. Nos dicen todos que tenemos que ser buenas personas, en público incluso lo alaban, pero en privado solo lo envidian o piensan que para eso estamos nosotros; bueno... Que la masa crítica no vale para eso de dar tiempo, esfuerzo y dinero para los demás.



           Esto no lo digo yo, simplemente lo describo tal y como son, objetivamente. La masa crítica jamás leerá estos escritos de un pobre muerto de hambre como yo, y aunque así fuera no entenderían que no hay rencor en mis palabras, no juzgo ya que yo caí en esa masa crítica hasta que volví, mediante la pobreza, a la senda por la que siempre quise ir. Que soy un bicho raro, bueno... Somos muchos bichos raros, por suerte, y de vez en cuando te tropiezas con uno. Por desgracia me temo que no seremos masa crítica ¡Que disgusto más grande!

lunes, 7 de septiembre de 2015

Yo soy

          

                Es... fantástico, es divertido, es enriquecedor entender, no saber, por que estas aquí, por
Daniel Medina Sierra
que te pasan las cosas que te pasan.
              Hoy os voy a hablar de Dios ¿Que tal, bien? siempre, desde mi más tierna infancia, me preguntaba muchas cuestiones bastante alejadas de mi consciencia de niño. Siempre, siempre. Por muy bien que me fuera o por mal que me sintiera siempre me preguntaba  por el por qué de las cosas, y pensaba, equivocadamente, que otro ser o ente superior era quién manejaba mi vida. Nada más lejos de la realidad.
  
            Lo que no estamos dispuestos a concedernos es la libertad de elegir, así, de este modo culparemos a otros, ya sean personas o dioses, de nuestra responsabilidad como creadores de nuestras propia realidad. Hoy no me ha entendido nadie cuando lo he planteado y curiosamente han sentido cierto ataque a sus valores, creencias... Yo jamás ataco a quien quiero, sólo pretendo, no con mucho éxito, plantear otra forma de sentir la vida. Mi vida no ha sido vino y rosas precisamente, pero ha sido, con todo, suficientemente generosa al permitirme sentir tantas emociones distintas.
  
          He sido juez, jurado, abogado, demandante y demandado. He sido amado, odiado, fuerte, débil, tonto y listo... He sido muchas cosas y gracias a todas estas experiencias personales he sido capaz ver por la mirilla a Dios en toda su gloria ¿Que quiere decir todo esto? Dios somos todos, todos somos dios, mal que le pese a muchos. Todos creamos, todos destruimos y todos aprendemos a manejar las herramientas que tenemos gracias a la experiencia. ¿Cómo sabes si hace frío si antes no has tenido calor? ¿Como sabes que actuarías de tal o cual forma si no lo has vivido? Quiero decir ser alumno/ maestro,  de decidir no quien queréis ser sino quien sois. Nos han enseñado a culpabilizarnos por nuestros errores, otros nos lo dicen, otros te indican el camino correcto y si te equívocas eres culpable. Un ejemplo: Muchas personas han perdido su trabajo, como yo, y la personas ajenas o cercanas a ti te dice que eres un inútil, no sirves para nada, incluso tu pareja, tu  familia... ¡Y lo crees a pies juntillas! lo crees sin más y vives en la culpabilidad, no te concedes la más mínima piedad y bebes, te drogas, caes en la depresión...  y puedo continuar hasta aburrirme.

              En tu yo más profundo grita una voz que es la verdad absoluta, tu creas al fracasado, tu creas los obstáculos, tu y solamente tu decides ser lo que hoy eres. Me dicen que yo soy un caso distinto, que lo he sabido gestionar de otra manera. No, simplemente he reconocido mi verdad.  Hace más o menos un año yo era un despojo, un pobre desgraciado, acomplejado, triste, enfadado con Dios y con el mundo, incluido vosotros, toditos todos, hasta el más "santo", tenía la culpa de mi " fracaso" matrimonial, de mis relaciones con mis " amigos"... de todo. Todo con tal de no reconocer mi responsabilidad, en lo bueno y en lo malo. Como soy un alumno muy aventajado, gracias a estas experiencias dolorosas y las gratas, he comprendido que cualquier percepción que yo tenga de mí mismo es la correcta, cualquier situación es parte  de mi evolución como un ser divino, y no yo sólo, todos vosotros lo sois también. Así pues, la realidad cambia cuando eres consciente de que la creas tú y no un entre superior.
  
          La cuestión no es que te tomes las cosas como si no pasara nada, es cambiarte a ti con respecto a la situación.
Como intento explicar, a mi manera supongo que habrá términos y afirmaciones que puedan dar lugar a malos entendidos, lo haré con un ejemplo personal y práctico.
Como he dicho con anterioridad, hace un año estaba realmente mal, muy mal. Intentos de suicidio, dejaba de comer, de cuidarme y os cuento esto no para demostrar nada, ni para enseñar mis heridas de guerra; sólo es un ejemplo, nada más, tan personal como cualquier experiencia que hayáis tenido. Bien, sigamos entonces.
           Después de un año no tengo más de lo que tenía antes en términos materiales y económicos. Una casa a expropiar, ningún ingreso y viviendo dentro de la pobreza. ¿Qué cambió, la gente, la política, la economía? No, cambié yo y con ello mi forma actuar frente a ello, ojo, actuar no luchar.

             Soy más feliz, tengo mucho, muchísimo menos miedo a que pasará cuando me echen de mi casa, no me siento culpable, e intento aprender a actuar, a no señalar a otros como culpables, no me interesa que me acepten, me interesa aceptarme yo como lo que soy. No quiero ni quise que nadie cogiera el rol de protector, de defensor de mis derechos, ese rol como todos, son  intransferibles, ese rol es de uno mismo. Estamos para compartir vivencias, experiencias, no para que otros nos digan como tenemos que vivirla ¿Me explico? Si tú eres feliz, los demás lo serán también con respecto a ti, quien te quiere siempre, siempre querrá que seas feliz.
   
             Lo más fantástico de todo es que lo he descubierto (No sabiendo) sino entendiendo lo que me pasaba.  Sabía que era lo correcto pero los roles, los prejuicios, nuestras propias creencias y cultura nos deja en clara desventaja a la hora de asumir tu propia identidad, tu propia capacidad de decidir, actuar y experimentar con toda individualidad. Pensar en lo bueno, alguien que tiene dinero suficiente para vivir sin agobios; por ejemplo... ¡Ah, un ejemplo muy bien traído! Pensar en un trabajador que le ha tocado la primitiva, lo mismo me toca a mi, bueno pues ¿Que diréis? Por lo menos... al menos le ha tocado a un trabajador. Hasta cuando soportaría antes de decir: Se lo tiene muy creído, no es más que un pobre con dinero. Si para la buena fortuna buscamos lo malo, lo ruin ¿Qué pasa cuando las cosas van mal? Púes más de lo mismo. Crea bien a pesar de todo y se hará bien, crea mal y a pesar de todo se hará el mal.