domingo, 27 de noviembre de 2016

nos ha dejado con la palabra en la boca

Hoy ha muerto José María, acogido a este albergue. Descanse en Paz. Él también tenía dos llagas en sus manos, aún abiertas, se le abrieron al caerse, por su falta de equilibrio, y agarrarse a unos cristales rotos que estaban donde no debían.

También pasamos buenos ratos, porque supo llevar su enfermedad, por eso estoy seguro de que lleva buenos méritos acumulados para descansar ahora en paz y felicidad plenas.

D.E.P. José María

José María nos ha dejado con la palabra en la boca. Habías empezado a resolver tus asuntos, tu futuro, atravesado tantas dificultades, y sin embargo eras capaz de mantenerte en guardia, preparado para afrontar cada paso con la confianza de conseguir muy pronto tu estabilidad.

Pero, con esta despedida, ‘a la francesa’ y a la fuerza, sin haberlo pretendido,  quizá has encontrado antes tu estabilidad, de una sola vez y para siempre.

Yo creo que no se te puede considerar desafortunado, pues conocíamos muy bien todas tus enfermedades, y precisamente el día antes de tu despedida nos informaste de las que aún no sabíamos. Buscabas con ahínco la ‘absoluta’, una pensión que te permitiera vivir lo más dignamente posible, y por eso tenías a mano todos los informes médicos con que nos dejaste tan apabullados. Sonreías,  ante nuestras caras de sorpresa y nuestras expresiones de asombro.

Pero siempre sonreías, agradecías cada gesto, cada palabra, cada broma, como si necesitaras llenarte de afecto, como si quisieras así también calmar todas tus dolencias, o, ¿quién sabe, si ante la perspectiva de una despedida inmediata, definitiva?

Sólo Dios sabe cuando estamos maduros para irnos con Él, para siempre; sus criterios no son los nuestros, porque algunos pensarán: ‘ahora que estaba a punto de conseguirlo’... Otros, en cambio pudieran pensar, como me decía un amigo: “¿sabes?, a lo mejor voy a decir algo muy fuerte... lo envidio”.

Mi respuesta fue muy clara, no me parece nada raro, ni fuerte, ni malo. Insistía mi amigo:  “cuando has vivido situaciones límite, y aún no ves una perspectiva clara de salida del túnel de miseria y pobreza”.

Entonces yo le respondo que es perfectamente normal, que más de uno siente esa sana envidia, sin caer en la desesperación... y sigue adelante, sin pensar demasiado en cuando le llegará el momento de estar perfectamente preparado, según los criterios del Todopoderoso, Sabiduría y Bondad infinitas.


D.E.P. nuestro amigo José María. Y gracias por los buenos ratos que hemos pasado con él, por su sonrisa, por su generosidad al agradecer nuestra compañía, cada día, mientras estuvo entre nosotros.

Razón prudente, voluntad confiada


JOSÉ LUÍS NUNES MARTINS

Un pesimista no es alguien triste, no se deja llevar por las ilusiones optimistas sin fundamento. ¡Se prepara de forma prudente para lo peor, que, muchas veces y por eso mismo, no sucede!

Hay también personas que viven sin gran fe, ni siquiera en sí mismas. Cuando el pesimismo ataca la voluntad, las personas se vuelven víctimas. Se sienten fuera del mundo, sin reconocer en él su casa, ni considerarlo como responsabilidad suya. Estas víctimas voluntarias creen que el mal les viene de fuera... sin que puedan hacer nada... en una especie de renuncia de sí, que acaba por destruir la voluntad y conducir a una renuncia casi total de libertad.

Alguien cuya razón es prudente y la voluntad es confiada tiene lo que le basta para ser feliz, en cualquier circunstancia.

¡Es que alguien puede ser feliz sin pensar en todas las pérdidas que la vida te envuelve? Hay tanta gente que es tan optimista que cree pertenecer a la primera generación de inmortales de la historia de la humanidad!

El día de hoy no es nuestro destino final. Lo mejor está en el futuro, entre muchos escenarios más, que importa evitar, prevenir y combatir.

Ser humano es ser causa. Ser protagonista de su propia vida en un mundo que es también cosa suya. Con base en una atenta lucidez, no en optimismos huecos, a la que se debe aliar una voluntad paciente, valiente y diligente. Una fe hace frente a los miedos sin fingir que ellos no existen o que desaparecerán por cualquier milagro. Es este coraje de pocos el que abre camino a muchos.

Cuando el corazón está agitado es incapaz de silencio, no tiene paz, ni descanso tampoco... es esencial que encontremos los caminos por los cuales  podemos librarnos de las impurezas que nos manchan, de las sombras que nos ciegan, de los egoísmos que nos empobrecen y de los orgullos que nos debilitan.

Podemos llorar lejos de las miradas del mundo, pero las lágrimas son siempre señal de un amor firme que se dirige a alguien concreto.

                                                          (ilustração de Carlos Ribeiro)


http://rr.sapo.pt/artigo/69470/razao_prudente_vontade_confiante

sábado, 19 de noviembre de 2016

Corazones bellos con fea apariencia


JOSÉ LUÍS NUNES MARTINS

Hay personas que tienen un corazón muy sensible, que desborda sentimientos, bajo una fría y dura capa superficial.

Este escudo protector se debe a la necesidad de preservar lo que otrora fue violentado. Las heridas de los golpes pasados pueden curar, pero quedan a la vista, marcan el cuerpo... estas, sin embargo, son solo señales de otras mayores –escondidas en lo íntimo.

La paz que buscamos no está aquí ni allí, en un tiempo o en un lugar determinados. Resulta de un encuentro que cada uno de nosotros debe hacer con el otro –dentro de sí mismo. La paz que buscamos en el caos del mundo está en nosotros.

Esta paz sublime nace del amor, que es el camino para una vida verdadera.

La belleza exterior no es una señal fiel de lo que pasa en el interior. ¡Cuánta bondad se esconde tras feas apariencias! Por eso mismo, tal vez haya siempre algo tan extraño cuan íntimo en los rostros más tristes, cerrados, fríos y distantes de las personas en quien nuestra mirada se posa.
Las personas más emotivas se esconden, muchas veces, bajo capa de insensibilidad. Lo que nos hace sufrir nos marca. Pero es el dolor lo que nos engrandece el corazón. No por eso, sino porque nos hace luchar con más vigor por el bien.

No somos el dolor que sentimos, somos el sentido que le damos.



(ilustração de Carlos Ribeiro)

http://rr.sapo.pt/artigo/68899/belos_coracoes_com_feias_aparencias