sábado, 5 de septiembre de 2020

La Importancia de la tristeza



José Luís Nunes Martins



La alegría es solo un pate de la vida, por mucho que algunos traten de convencernos de que su existencia está hecha solo de buenos momentos.

Ser humano es ser de carne y hueso. La vida que queremos parece que pasa el tiempo huyéndonos, y mientras perseguimos lo que soñamos cada día hay tropezones y paradas. Vamos absorbiendo esos sufrimientos que forman parte de cualquier camino, hasta que, en un momento inesperado, tenemos que afrontarlos en nuestro interior. Susurramos y gritamos con la tristeza que nos encoge el corazón.

El mundo de hoy nos presiona para estar siempre felices, o por lo menos parecerlo. Una presión fuerte y constante para que solo consideremos el lado positivo de todo. Sin embargo, el mundo es mucho más que los cantos de alegría, hay tiempos y lugares donde la tragedia vive y crece…

Mi felicidad tiene que integrar los momentos en que, de forma inesperada, una aflicción vaga, sosegada y profunda llega, haciendo que dejemos de encontrar gusto y diversión en las cosas comunes. Y es en esos terrenos inexplorados donde debemos buscar las bellezas raras que no existen sino en los valles más profundos de la condición humana.

¡Hay caminos hacia lo alto! Pero es preciso buscarlos y reconstruir las partes que se estropean por falta de uso.

La tristeza nos eleva, en la medida en que nos hace apartar la mirada de lo inútil y nos permite ver lo importante.

Hoy, las grandes conquistas son las de las cosas, el éxito material… no se valora a quien hace frente a sus pesadillas y alcanza la paz. Como si eso no fuese lo más importante. ¿Cuánto valen todas las riquezas para quien se pierde a sí mismo en el modo de alcanzarlas?

Es posible que yo impida a mi corazón sentir tristeza, pero eso tiene un costo: me estaría desligando de todas las otras emociones, buenas y malas.  Solo puede ser feliz quien se permite a sí mismo sentir todos los sentimientos

¡Sin tristeza propia, no puedo comprender ni ayudar en la tristeza a quien quiera que sea… Y, sin amor, nadie es feliz, ¡ni siquiera anda cerca!

Aunque mi historia sea un mar de infortunios, creo que hay y habrá siempre algo que sobrepasa y justifica mi vida.

Un alma triste no deja se ser noble, muy al contrario.

Y cuando es tiempo de paz y alegría, nadie vuela más alto que aquellos que aceptan la vida tal como ella es: larga, larga, profunda y tan alta que llega hasta el cielo.

Hay una cierta dulzura en la tristeza que revela nuestra fragilidad auténtica, mostrándonos, a nosotros mismos y a los demás, verdaderos. Tristes, pero enteros.

Que la tristeza no nos haga sentir y crear falsa apariencias de éxito o alegría. Que no nos cierre en nosotros y así nos impida amar y ser amados.


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sábado, 29 de agosto de 2020

¿De qué sirve el talento si no hay confianza?

 José Luís Nunes Martins


 No nacemos confiados. Nos volvemos más confiados, a medida que vamos arriesgando, y nos disponemos a aceptar, con la misma naturalidad, tanto el éxito como el ridículo.

 Puedo ser competente, tener inteligencia, fuerza, voluntad de aprender y experiencia, pero si me falta la confianza no consigo poner a rendir ninguna de las virtudes anteriores.

 El miedo a loa opinión de los otros es algo que crece a medida que le vamos dando espacio. La verdad es que no hay ni una sola persona en la faz de la tierra que no cometa errores, que no haga cosas ridículas, que no tenga ideas estúpidas. ¡Sin embargo, como todos nos esforzamos para que no se vea esa cara nuestra, hay muchos que creen que son los únicos ridículos del mundo! Llenos de vergüenza por el juicio ajeno, esconden sus talentos asta a sí mismos.

 ¡La verdad es que nadie es norma! Y eso es algo fantástico

Es difícil imaginar que aquellos que admiro en el día a día teniendo los mismos problemas que yo. Desde los más comunes a los más complicados. Como si fuesen perfectos, y yo no.

Tendemos a no considerar a aquellos con quien vivimos… una vez que hemos conocido sus defectos y vicios, tenemos la certeza de que no son dignos de ser apreciados como aquellos otros que nos maravillan, cuando estos, en verdad, tal vez dejasen de tener esa consideración si los conociésemos un poco más.

 La madurez que debemos alcanzar es un nivel de comprensión en que no consideremos a nadie perfecto ni miserable.

Cada uno está llamado a lanzarse a la construcción de la historia. De su historia y la de todos. Eso se hace con los talentos que ya tenemos y con la confianza con la que nos decidimos a construir

 Exige de ti la paz de confiar en tus talentos.

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sábado, 22 de agosto de 2020

¿Cómo vivir en la incertidumbre sin fin?

 

 José Luís Nunes Martins

 

No podemos prever gran parte de nuestro futuro. Planearlo con inteligencia implica dejar un enorme margen en blanco, porque casi todo puede cambiar en poco tiempo.

 

A casi todos nos gusta controlar nuestro futuro. Pero eso es imposible, por causa de nuestra naturaleza y de las circunstancias que vivimos. Nadie puede prever con exactitud el resultado a largo plazo de una acción suya, o cual será el efecto de una determinada condición que aparece hoy va a tener más adelante.

 

Vivir es aceptar el desafío de navegar en el mar del desconocimiento. Es importante ser humilde y creer que podemos y debemos decidir nuestro día a día, una cosa cada vez. Sin la ilusión infantil de querer con una sola acción cambiar todo de una vez para siempre.

 

Todo es posible. Pero eso no significa que el camino para lo que parece imposible sea fácil o corto. Nuestras mayores conquistas nos consumen tanto que, al alcanzarlas, en vez de gloria, sentimos un enorme alivio por haber llegado al final de esa lucha.

 

Nada es cierto. El mundo es mucho más complejo de lo que alguna vez pudiéramos comprender. Los otros seres humanos no son meros figurantes de mi vida, son tan dignos de estar ahí como yo y de ser protagonistas de su existencia y de la mía, por lo que, las decisiones que hacen mi futuro no son solo mías.

 

Somos pequeños y frágiles. Cuando no aceptamos con humildad nuestros límites, caemos con facilidad en desequilibrios, porque al querer todo de una vez, vamos para los excesos desde donde… es fácil caer en el abismo.

 

Es preciso desprendernos del deseo de controlarlo todo. ¡Porque si lo hiciéramos, sería una tragedia mayor de lo que podemos imaginar! ¡Ninguno de nosotros es el centro del mundo y eso es una excelente noticia!

 

¡Ninguna vida está exenta de males, pero siempre hay bienes a su alrededor! ¡En vez de vivir concentrados en lo incierto y el mal que existe y en aquellos que pueden llegar, debemos admirar el bien que nos rodea y nunca dejar de soñar! ¡Estando presto para trabajar por el bien que queremos!

 

Acepta la vida como es. Busca el mejor lugar para dar el próximo paso, siempre. Poco importa que estés en el fondo del pozo o en la cima de la montaña más alta.

 

¿Cuál es la cosa mejor que puedes hacer después de leer este texto?

 

Haz eso.

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