sábado, 22 de febrero de 2020

No esperes por ti. Decídete



 José Luís Nunes Martins


Hay quien piensa que solo es libre el que no tiene destino y vaga sin criterio. Marcando y desechando compromisos como si fuesen algo insignificante o contrario a la libertad.

Lo que es y lo que no es (pero puede ser) es de tu entera responsabilidad.

No tiene sentido que  esperes que alguien haga por ti el bien que puedes hacer. Eso es una forma de pereza y comodidad que no te exime de responsabilidad.

Ser responsable es ser señor de las respuestas que justifican las elecciones que se han hecho. Aunque sea un ‘no se’ , desde la honestidad.

¿Cómo decides? ¿Tienes un criterio? ¿Tienes un sentido y un objetivo?¿Hay algo que te llama o estás huyendo? ¿Sigues un determinado rumbo o te sirve cualquiera? ¿Tu vida es una aventura o una desventura?

Recógete por un tiempo, concéntrate en lo importante, olvidando, por un día o dos, lo que es urgente. Desahógate contigo mismo hasta que te canses, después escúchate con atención, pero no esperes respuestas de inmediato. A veces, es necesario descansar primero.

Eres el autor de tu vida y acumulas el papel de protagonista con el de antagonista.  Pero, serás siempre el único espectador de todos los actos de tu existencia.

No esperes por ti, haz todo lo que está a tu alcance para ser lo que quieres ser.




domingo, 16 de febrero de 2020

Una homilía perfecta de un buen párroco



Reconozco que siempre me ha gustado escuchar la homilía del P.Luis, por eso hoy quiero hacer público mi agradecimiento,  tratando de ofrecer una síntesis que pueda aprovechar a quien quiera leerla. Sus homilìas son muy bien acogidas  por su sencillez, claridad y concisión, por lo que nos resulta más fácil asumir su enseñanza; es siempre una invitación paternal, amable y sugerente para que nos comportemos cada día, durante todo el día,  como buenas personas, en familia y en sociedad.

 Se podría  resumir en tres conceptos esenciales: sabiduría, No  y control.

Comenzó animándonos a empezar el día invocando la sabiduría para conducirnos en cada situación de la manera más acertada, evitando así posibles errores, discordias y cualquier tipo de problema que pudieran derivarse de nuestro comportamiento.

Hoy en día, siguió diciendo, se dice más veces sí que no, porque el sí no nos compromete de momento, aunque luego  nos cree mayores problemas, decimos si al niño que nos molesta para que deje de incordiar,  decimos sí a cualquiera que quiera saber nuestra opinión sobre lo que sea, con tal de no comprometernos. Pero tenemos que decir No cuando veamos que lo que se nos pide no es justo ni bueno, ni para uno mismo ni para nadie.  De este modo podemos librarnos de tener que afrontar males mayores.

Por último nos exhortó a controlar nuestros sentimientos y nuestros actos. A menudo escuchamos ante una desgracia, discusión  o acción violenta  ‘se le fue la mano’… Puso el ejemplo de una madre que enseñaba  a su hijo a controlar un caballo un tanto rebelde: primero tienes que aprender a controlarte tú, y de ese modo estarás en condiciones de poder controlar al caballo… Está muy  claro, y eso mismo nos han enseñado desde antiguo nuestros padres, es necesario tener control de los propios actos, así podremos responder de los mismos e ir mejorando con el tiempo.

Siguiendo estos consejos no cabe duda contribuiremos a la paz con uno mismo y los demás. Es una guía estupenda a seguir esta semana. Gracias P. Luis.


¡El que ama no aparta la mirada!



 José Luís Nunes Martins


La vida de cada uno de nosotros no se compone solo de tranquilidad y alegrías, sino también de muchas preocupaciones y tristezas. El sufrimiento forma parte de la existencia. ¡Es importante saber aceptarlo como es, y partiendo de ahí, combatirlo de forma tan fuerte y eficaz como fura posible!

¿Cómo? Con amor.

Es muy corriente que el sufrimiento de alguien haga que otros lo ignoren, como si se hubiese vuelto invisible. No quieren ver, no quieren pensar eso, menos aún sentir el dolor del otro.

El que ama no aparta la mirada. El que ama está presente, es presente. Se queda, no importan las circunstancias. Nada lo aparta de aquel lugar que ha elegido. Allí, al lado del que  ama.

Es difícil mirar a quien sufre, sí. Y aún más difícil  que no haya siquiera quien mire a aquel a quien lo envuelve la desgracia.

¿Qué tipo de amor es ese que no lucha contra el mal?

¿Qué egoísmo es ese que aparta su mirada del sufrimiento? Sí, es contagioso, pero compartirlo s un arma potente y pude ser el principio de su fin. Por más absurdo que sea, el sufrimiento también une y engrandece.

¿Por qué nos apartamos de los más frágiles? ¿No somos nosotros también frágiles? El silencio de la soledad es un grito casi insoportable. ¿Nunca lo escuchaste en ti?

La existencia también es sufrimiento. Sufrir no es morir, es vivir y querer vivir.

El que no ama, no sufre. El que no sufre, no vive. ¿El que no vive, que está haciendo aquí?

El dolor puede despertar una voluntad que hace de los débiles fuertes. Si hubiera quien no apartara la mirada.