domingo, 10 de mayo de 2015

un sueño



Por Daniel Medina Sierra

Tuve un sueño no hace mucho, un sueño extraño, más que por la iconografía o significado, por la sensación experimentada.


Os cuento:

No se bien si estaba solo o acompañado, pero sentía la compañía de alguien. Era de noche y las estrellas brillaban, de la misma forma que lo harían en la realidad. Pero, las observaba deforma distinta.

No me es posible describir la sensación, pero era lago que nunca he sentido, jamás lo sentí así, era una sensación de plenitud, no comparable a ningún otro sentimiento de felicidad. Creo que ese sueño no fue tan sólo eso, de entre todos los que recuerdo es el más corto, pero el más intenso.

Los sueños, sueños son…¿O no?

No tenía nada de extraordinario yo mirando las estrellas…¡Pero qué sensación de felicidad!


Ojalá algún día  mire solo, o acompañado, a las estrellas, y sienta lo mismo en esta realidad…

domingo, 3 de mayo de 2015

“Iglesia, servidora de los pobres”


Cáritas agradece la mirada desde las periferias que los obispos hacen en el documento presentado hoy.

 www.caritas.es
SERVICIO DE NOTICIAS – 27 de abril de 2015 – Nº 2.269

Es un motivo de estímulo para nuestra institución, el análisis exhaustivo de los efectos que la vulnerabilidad social ha tenido en los últimos años, y sigue teniendo, para tantos conciudadanos y conciudadanas nuestras, víctimas de lo que el papa Francisco ha definido con acierto como la “cultura del descarte”.

Deseamos destacar algunos de los puntos de la instrucción pastoral:

  • Los inmigrantes, los más pobres

 “los pobres entre los pobres”. “Los inmigrantes sufren más que nadie la crisis que ellos no han provocado”, y “en estos últimos tiempos, debido a la preocupación del momento económico que vivimos, se han recortado sus  derechos”.
 “los más pobres entre nosotros son los extranjeros sin papeles, a los que no se les facilita servicios sociales básicos”.

  • La corrupción, un mal moral

Aplaudimos la llamada urgente a “recuperar una economía basada en la ética y en el bien común por encima de los intereses individuales y egoístas”, así como la constatación (puntos 19 y 20) de que “la crisis no ha sido igual para todos” y de que “para algunos, apenas han cambiado las cosas.
De gran valentía, además, es la denuncia reiteradamente expresada por nuestra Confederación, de que “aspectos como la lucha contra la pobreza, un ideal compartido de justicia social y de solidaridad –que deberían centrar nuestro proyecto como nación–, se sacrifican en aras del crecimiento económico”.

Las personas, en el centro

Esto significa algo tan primordial para Cáritas como poner a las personas en el centro de cualquier modelo de crecimiento,  “importante para la armonía de la vida social”.

Apelan, a este respecto, a la responsabilidad de la comunidad política “de garantizar la realización de los derechos de sus ciudadanos” y de “promover las condiciones necesarias para que, con la colaboración de toda la sociedad, los derechos económicosociales puedan ser satisfechos, como el derecho al trabajo digno, a una vivienda adecuada, al cuidado de la salud, a una educación en igualdad y libertad”.

  • Vivir una espiritualidad encarnada en los pobres

Especialmente inspiradora resulta la exhortación pastoral que los obispos nos lanzan para vivir a fondo “la espiritualidad que anima a los que trabajan en el campo caritativo y social”, que “no es una espiritualidad más” ya que se trata de una “espiritualidad encarnada y de ojos y oídos abiertos a los pobres, una espiritualidad de la ternura y de la gracia”, que es, precisamente, la que inspira esa salida a la escucha del otro que define el modelo de acompañamiento de Cáritas.

  • Propuestas

Elogiamos, en este sentido, el amplio capítulo de propuestas que los prelados lanzan al final del documento, que van desde la de crear empleo (empresas) o la de garantizar derechos y mantener el estado social de bienestar (Administraciones públicas), hasta la de cada uno de nosotros “orientemos nuestras vidas hacia actitudes de vida más austeras y modelos de consumo más sostenibles” y “desarrollemos, desde la coherencia ética con nuestros valores, iniciativas conjuntas, trabajando en red, con las empresas y otras instituciones apoyando, también con los recursos eclesiales, las finanzas éticas, microcréditos y empresas de economía social.




sábado, 2 de mayo de 2015

¿Qué es dar la vida?

José Luís Nunes Martins 
2 de maio de 2015

 
                                                             
                                                         lustração de Carlos Ribeiro

Dar la vida es amar. Renunciar a sí mismo… en favor de otro. Vencer egoísmos y miedos con la convicción de que darse nunca es un exceso ni una cobardía.

Darla vida es perderse para encontrar. Entregarse para recibir… Es aparecer, salir de sí hasta el punto de poder verse bien ante los propios ojos.

¡Darla vida es vivirla tal como ella es en esencia: generosa! Ser más vida en la vida de algún otro. Cuidar de la existencia de otro con la suya… dar la vida es ser otro. Mejor. Mucho.

Dar la vida es ser una sonrisa sólo con mirar. Es ofrecer lágrimas a quien ya perdió las suyas. Ser silencio donde hay paz… y una melodía que revela que lo mejor del mundo descansa en nosotros… a la espera de nosotros.

Dar la vida es reconocer la belleza que hay en este mundo. En el otro y en el mundo del otro. Es contribuir al equilibrio y quedar en armonía… con todo y con cada cosa, comprendiendo que la verdadera alegría es la cosa más seria de la vida.

Dar la vida es guardarse para el momento oportuno, sabiendo que puede tardar, mucho. Dar la vida es no contar luchas, sufrimientos y pérdidas cuando llega el tiempo de darse.

Dar la vida es reconocer que ella no es nuestra. Que nos ha sido ofrecida, y que si no hacemos nada antes para merecerla, podemos hacerlo siempre, ahora.

Dar la vida es ser silencio y ser sencillo. No es estar presente. Es ser presente.

Dar la vid es entregar unas manos puras, aunque vacías.

Dar la vida no es  querer a las personas y las cosas para usar y desechar, sino para cuidar de ellas, a pesar de todo lo que les pueda suceder. Sino dejarse utilizar, ser instrumento y medio de otro, confiando que la vida nunca nos va a dejar fuera… aún cuando nadie la acompaña.

Dar la vida es crear alegría en nuestro corazón, despreciando siempre las injurias de quien nada hace sino intentar deshacer a los otros.

Dar la vida es saber que es mayor el contento de tener para dar… que el desasosiego de esperar por lo que los otros puedan traer.

Dar la vida es duro. Los sacrificios son siempre más amargos que la memoria que de ellos queda… pero pasan las horas y sólo quedan las acciones…

Dar la vida es crear. Ser libre es ser causa de la libertad de otro. Obedecer. Cumplir lo más difícil de todos los planes: hacer a alguien feliz en este mundo.

Dar la vida es abrir los brazos y dejar al espíritu salir… ser un viento que envuelve, protege y eleva al otro… hasta el cielo.

Dar la vida es ser origen de lo que no tiene fin.


Dar la vida es quedarse sin nada… que no sea con este deseo de ser Amor.